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martes, 29 de enero de 2019

Caballas en escabeche


Hoy vamos a preparar unas caballas en escabeche, esta receta de pescado es muy fácil de cocinar, económica y sobre todo muy rica. La caballa es un pescado azul muy sabroso, delicado y barato. A la hora de freír las caballas tenemos que tener en cuenta no freírlas mucho, pues se quedarían  muy seco, como os digo en la receta prácticamente vuelta y vuelta. Es importante que compres el pescado justo el día que vayas a utilizarlo, para que esté lo más fresco que sea posible. Aunque hoy en día lo recomendable es congelarlo, para evitar el anisakis. El escabeche es una manera de conseguir que diferentes alimentos como la carne, aves y pescado se pueda conservar por más tiempo. Esta receta también admite cambios, añadiéndole diferentes hiervas aromáticas, piel de naranja o limón, etc.


INGREDIENTES:

            - 6 Caballas
            - 2 Cebollas
            - 4 Zanahorias
            - 1 Cabeza de ajos
            - 2 Hojas de laurel
            - 8 o 10 Granos de pimienta negra
            - 5 o 6 Clavos
            - 1 Vaso de vino blanco
            - 1 Vaso de aceite de oliva
            - 1/3 de Vaso de vinagre
            - Sal

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta lavando y limpiando nuestras caballas, una vez limpias las partimos en filetes, quitándoles todas las espinas. Este paso os lo podéis ahorrar si a la hora de comprarlas le comentáis a vuestro pescadero que os la prepare en filetes y sin espinas.


      A continuación ponemos el aceite de oliva en una sartén, la llevamos al fuego, una vez que este caliente, vamos enharinando los filetes de caballa y los freímos por ambos lados, pero prácticamente 10 o 15 segundos por cada lado, como se suele decir vuelta y vuelta, según los vamos friendo los ponemos sobre papel de cocina, para que escurran el exceso de aceite. Seguidamente colamos el aceite donde hemos frito el pescado y lo ponemos en el recipiente donde vayamos a hacer el escabeche.


      A continuación pelamos y picamos las dos cebollas, las zanahorias en rodajas y la cabeza de ajos sin pelar la partimos en dos.


      A continuación llevamos al fuego el aceite que hemos colado, añadimos la cebolla, la zanahoria y la cabeza de ajos, salamos un poquito y sofreímos a fuego medio, dándole vueltas de vez en cuando, hasta que esté la cebolla pochadita, aproximadamente 15 o 20 minutos, pero sin que la cebolla se queme, como he dicho tiene que quedar transparente y pochadita.


      Seguidamente añadimos el vaso de vino, el vinagre, las hojas de laurel, los clavos y los granos de pimienta.


      Dejamos cocer todo a fuego medio aproximadamente 20 o 25 minutos, antes de retirar del fuego, comprobamos el punto de sal y de vinagre, si nos parece que está muy fuerte le añadimos un poquito de agua, o si al contrario nos parece que esta flojo, le añadimos un poquito más de vinagre, dependiendo de nuestros gustos. A continuación ponemos los filetes de caballa en la fuente donde la vayamos a dejar vertiendo por encima el escabeche que hemos preparado, dejamos enfriar y las metemos al frigorífico hasta que cojan bien el escabeche, por lo menos 2 días antes de consumirlas.


      Os recomiendo comerlas a temperatura ambiente o un pelín templadas.


miércoles, 23 de enero de 2019

Sopa de Tomate


La receta de hoy es una sopa de tomate, un plato muy rico y económico, ideal para este fresquito que tenemos. La sopa de tomate es un caldo elaborado con tomates picados, se puede servir caliente o fría, también se puede utilizar como ingrediente para otros platos más elaborados. Se puede servir pasada por el colador o en trozos sin tamizar. La sopa de tomate suele ser un clásico de la cocina casera, siendo tradicionalmente de la zona sur de España. El comino podéis añadir más o menos dependiendo del gusto de cada uno. Yo como veréis le he puesto unas gotas de tabasco, que le da a esta sopa un gusto muy bueno, pero esto es opcional a gusto de cada uno.


INGREDIENTES:

            - 1 y ¼ k de Tomates (maduros)
            - 1 Cebolla
            - 1 Pimiento
            - 3 Ajos
            - 1 Cucharada de azúcar
            - ½  Cucharada de cominos molidos
            - 100 ml de Nata
            - 800 ml Agua
            - Aceite de oliva
            - Sal
            - Pimienta molida
            - Gotas de tabasco (opcional)


PREPARACIÓN:
     Lo primero que hacemos es lavar muy bien nuestros tomates en abundante agua, y dejamos escurrir. A continuación pelamos y picamos los ajos, la cebolla y el pimiento.


      Seguidamente ponemos un poquito de aceite de oliva en una cacerola, llevamos al fuego y añadimos los ajos, cuando veamos que se doran un poquito añadimos la cebolla picada y el pimiento, salamos un poquito y dejamos sofreír a fuego medio, dándole vueltas de vez en cuando unos 8 minutos hasta que esté todo pochadito (que no se queme).


      Mientras se rehogan nuestras verduras, vamos partiendo los tomates, para ello partimos cada tomate en cuatro cuartos y cada cuarto en tres partes. Una vez que tenemos pochada las verduras añadimos los tomates partidos, el azúcar y el comino, salpimentamos y dejamos al fuego unos 3 o 4 minutos, dándole vueltas de vez en cuando.


      A continuación añadimos los 800 ml de agua y dejamos cocer unos 25 minutos, contando desde que rompe a hervir.


      Pasado este tiempo retiramos del fuego y con ayuda de la batidora o robot trituramos todo muy bien. Una vez triturado lo vamos pasando por un colador, para que nos quede una sopa fina y sin ningún tropezón. Seguidamente llevamos de nuevo al fuego y añadimos los 100 ml de nata, comprobamos el punto de sal, rectificando si fuera necesario, añadimos las gotas de tabasco si hemos optado por ponerle picante y dejamos cocer otros 10 minutos. 


Pasado este tiempo retiramos del fuego y servimos bien calentita, a la hora de llevar a la mesa podemos ponerle un chorrito de aceite de oliva. 


domingo, 20 de enero de 2019

Mollejas de pollo en salsa


Hoy vamos a preparar un plato o receta denominada de casquería,  que hoy en día no es muy común prepararla, por no decir que está prácticamente olvidada. Comentar que hay que diferenciar las mollejas de aves con las de otros animales, cerdo, ternera, cordero, etc. Las aves normalmente se suelen alimentar de cereales y las mollejas es un musculo que les sirve, para triturar los granos del cereal que ingieren. Resumiendo las mollejas son una parte del sistema digestivo de las aves donde ellas muelen los alimentos con la ayuda de pequeñas piedras tragadas previamente durante el picoteo, pues las aves, al carecer de dientes, tragan piedras o arena para ayudar a la digestión, como forma de “masticar”. Las mollejas de las aves en muchos lugares fuera de España, es un alimento muy popular y saludable.  Las mollejas se pueden preparar de muchas maneras, asadas, salteadas, guisadas, etc.


INGREDIENTES:

            - 1 k Mollejas de pollo
            - 200 ml Vino Blanco
            - 2 Cebollas
            - 3 Ajos
            - 1 Cucharada de harina
            - 1 Cucharada de pimentón
            - Guindilla
            - 5 o 6 Clavos (olorosos)
            - Pimienta molida
            - Laurel
            - Caldo de pollo o agua
            - Aceite de oliva
            - Sal


PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta lavando muy bien nuestras  mollejas en abundante agua, una vez que las hemos lavado, las ponemos en una cacerola con abundante agua y un chorrito de vinagre, llevamos al fuego y dejamos hervir unos 8 minutos (esto lo hacemos para limpiarlas muy bien).


      Pasado este tiempo retiramos del fuego y las ponemos a escurrir. Seguidamente ponemos agua en una cacerola añadimos las mollejas escurridas, una hoja de laurel, una de las dos cebollas, a la cebolla le pinchamos los clavos, salamos un poquito llevamos al fuego y dejamos cocer aproximadamente 30 o 35 minutos, una vez cocidas retiramos del fuego y las ponemos a escurrir. Mientras se cuecen nuestras mollejas, pelamos y picamos la cebolla restante y los ajos.


     A continuación ponemos un poquito de aceite en una cacerola llevamos al fuego, añadimos la cebolla y el ajo picados, una hoja de laurel y una guindilla, sofriendo todo a fuego medio unos  7 minutos, dándole vueltas de vez en cuando.


      Una vez sofrita la cebolla y el ajo, añadimos las mollejas escurridas y le damos un par de vueltas, salpimentamos y añadimos la cucharada de harina, sofreímos todo un poquito para quitarle a la harina el sabor a crudo, dándole vueltas continuamente.


      A continuación apartamos la cacerola del fuego, añadimos la cucharada de pimentón y le damos un par de vueltas (retiramos del fuego para que no se nos queme el pimentón y no amargue), llevamos de nuevo al fuego y añadimos los 200 ml de vino blanco dejando cocer un poquito hasta que se evapore el alcohol.


      Seguidamente añadimos el caldo de pollo o agua hasta cubrir las mollejas con el caldo, le añadimos un poquito de nuez moscada, comprobamos el punto de sal y dejamos cocer a fuego medio unos 15 minutos aproximadamente, hasta que veamos que están tiernas, si fuera necesario le añadimos un poquito más de caldo.


     Pasado este tiempo retiramos del fuego le podemos espolvorear un poquito de perejil picado y listas para llevar a la mesa. 



viernes, 11 de enero de 2019

Conos de hojaldre, dulce de leche y chocolate


Aquí os dejo estos conos rellenos de dulce de leche con cobertura de chocolate, que hice para mi sobrino David, que le encanta el dulce de leche y el chocolate. Como veréis es un postre muy rico y tentador, para comerlo a cualquier hora del día, pero sin pasarnos. Comentaros que esto es una idea y que  podéis innovar un poco y rellenar con cualquier otra cosa, como por ejemplo natillas, nata, chocolate, crema pastelera, merengue, etc.


INGREDIENTES:

            - 1 Lámina de Hojaldre
            - 50 g Chocolate negro
            - 150 g Chocolate blanco (chocolate de cobertura)
            - Dulce de leche

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender nuestro horno a 200º por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Seguidamente ponemos la lámina de hojaldre en nuestra mesa de trabajo o encimera bien limpia. Partimos en tiras de 2 cm. de grosor aproximadamente. 


      Si no disponemos de moldes los podemos fabricar con platos o bandejas de aluminio, de los de usar y tirar, cortándolos y dándoles forma de cono. Una vez que tenemos partido el hojaldre en tiras, engrasamos los conos con un poquito de mantequilla o margarina y vamos forrando  los moldes con una tira de hojaldre, nos tiene que quedar como un cucurucho, los vamos depositando en la bandeja de horno, que la tenemos preparada con un papel sulfurizado (papel de horno).


      Cuando tengamos todos  metemos la bandeja  en el horno que tenemos previamente precalentado a 200º aproximadamente 10 - 15 minutos, hasta que veamos que se doran un poquito.


      En mi horno  cuando llevaban unos 10 minutos les he tenido que quitar el calor de la parte de abajo y dejar solo por arriba. Una vez que tenemos los conos cocidos, retiramos el molde y dejamos enfriar un poquito.


      A continuación con una manga pastelera si disponemos de ella (podemos fabricarnos una con una bolsa de los congelados, haciéndole un pequeño orificio en una esquina), o con una cucharilla vamos rellenando los conos con el dulce de leche.


     Seguidamente fundimos al baño maría los 50 g de chocolate negro, una vez fundido vamos poniendo un poquito en cada cono, tapando el dulce de leche, mal dicho como si selláramos lo conos, según los vamos sellando los dejamos hacia arriba para que se endurezca el chocolate.


      A continuación fundimos el chocolate blanco al baño maría, una vez fundido y con ayuda de una brocha de silicona cubrimos el resto del cono  con chocolate blanco y dejamos enfriar en una rejilla para que se endurezca el chocolate.


      Una vez endurecido el chocolate, los tenemos listos para degustar estos ricos conos de dulce de leche y chocolate. Si te sobra chocolate como es mi caso lo podemos utilizar para decorar nuestros conos, haciendo tiritas de chocolate negro encima del blanco.


jueves, 10 de enero de 2019

Alcachofas en salsa con beicon


Hoy aprovechando que estamos en temporada de alcachofas, vamos a preparar unas sencillas, pero ricas alcachofas. A la hora de comprar las alcachofas, la mejor manera de comprobar que son frescas es apretar la zona donde está el rabito y acercarla al oído. Si al presionarlas cruje quiere decir que están frescas, pero si por el contrario el dedo se hunde con facilidad, es porque están fofas, también nos fijaremos si tienen muchas manchas oscuras en esta zona, estas se deben descartar, porque lo más seguro es que ya no están en condiciones. A este plato como suelo decir, dependiendo de nuestra imaginación o gusto, le podemos añadir, unas gambas, almejas, etc. de cualquier forma está muy bueno. 


INGREDIENTES:

            - 2 k Alcachofas
            - 250 ml Vino blanco
            - 200 g  Beicon
            - 1 Cebolla
            - 3 Ajos
            - 1 Guindilla (opcional)
            - 1 Cucharada de harina
            - 1 Limón
            - Pimientos de piquillo
            - Aceite de oliva
            - Sal
            - Caldo de cocer las alcachofas


PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es partir nuestro limón en gajos (con piel y todo), ponemos abundante agua en una cacerola y añadimos el limón que hemos partido en gajos, estrujándolo un poco. Esta agua con el limón la vamos a utilizar, para poner las alcachofas y evitar que se nos oxiden o se pongan negras. A continuación cortamos un poco del tallo y el resto lo pelamos un poco, sin comerse el corazón.  Seguidamente limpiamos nuestras alcachofas, quitándole todas las hojas verdes, por lo menos dos capas de hojas, hasta que veamos que las hojas son tiernas, si fuera necesario quitamos más capas. Las partimos por la mitad y le cortamos un poquito las puntas. Según las vamos pelando las ponemos en la cacerola que tenemos con el agua y el limón, para que no se nos pongan negras.


      A continuación ponemos en una cacerola de acero inoxidable nuestras alcachofas, añadimos agua suficiente, hasta que las cubra, añadimos un poco de sal  llevamos al fuego y cocemos unos 20 minutos, hasta que estén tiernas. Para evitar que cuando estén cociendo  floten en la superficie y se oscurezcan, las cubrimos con una tapadera o plato más pequeño, para que las alcachofas no pierdan el contacto con el agua. Una vez cocidas las sacamos del agua de la cocción, reservando un poco del agua donde las hemos cocido.


      Seguidamente pelamos y picamos finamente, nuestra cebolla y los ajos. Ponemos un poquito de aceite en una cacerola, llevamos al fuego y añadimos la cebolla y el ajo que hemos picado, añadimos  también la guindilla (si hemos optado en ponerla) salamos y sofreímos a fuego medio, dándole vueltas con una cuchara de madera o silicona.


      Una vez que tenemos pochadita la cebolla con el ajo, añadimos los 200 g de beicon y sofreímos uno o dos minutos todo junto.  Seguidamente añadimos a la cacerola la cucharada de harina, dándole un par de vueltas con la cuchara, para que se sofría un pelín y mate el sabor de la harina cruda.


       A continuación añadimos los 250 ml de vino blanco y dejamos cocer un poquito para que se evapore el alcohol. Seguidamente añadimos nuestras alcachofas, damos unas vueltas y añadimos un poco del caldo de la cocción que teníamos reservado, comprobamos el punto de sal rectificando si fuera necesario y dejamos cocer unos 8 o 10 minutos.


      Pasado este tiempo cortamos unas tiras de pimiento de piquillo y se las ponemos por encima.


      Con esto solo nos queda llevar a la mesa y disfrutar de estas ricas y sanas alcachofas.


sábado, 5 de enero de 2019

Roscón de Reyes


Para la fecha que estamos y para rematar la cantidad de excesos que hemos hecho estos días, que mejor receta que un roscón de reyes. Comentaros que aunque os parezca un poco engorroso, sobre todo por los tiempos de espera, para el levado, el resultado es francamente muy bueno y merece la pena. Comentaros que la decoración depende de los gustos de cada uno, o de los ingredientes que dispongamos en ese momento. Así que ya sabéis si disponéis de un poquito de tiempo, ánimo y preparar este rico roscón de reyes. Si no queremos un roscón grande, podemos dividir la masa y hacer dos medianos, como ha sido mi caso o utilizar la mitad de los ingredientes.


INGREDIENTES:

            - 650 g de Harina de fuerza
            - 120 g de Azúcar
            - 120 g de Mantequilla (en pomada muy blandita)
            - 250 ml de Leche entera (tibia)
            - 25 g de Levadura fresca
            - 10 g de Sal
            - 2 Huevos y una yema
            - 2 y ½ Cucharada de agua de azahar
            - Ralladura de un limón
            - Ralladura de una naranja
Para decorar:
- Frutas escarchadas
- Almendra crocante o en laminas
- Azúcar
            - 1 Huevo batido
            - Figuritas y alubia (para la sorpresa)

PREPARACIÓN:
       Lo primero que hacemos es en un bol mezclar un poco de leche tibia (unos 35 o 40 ml) de los 250 ml, con 3 cucharadas de harina de fuerza. Una vez mezclado se desmenuzamos los 25 g. de levadura fresca lo añadimos al bol, removemos  todo, tapamos con un film y dejamos fermentar en un sitio cálido para que fermente unos 20 o 25 minutos. 


      Seguidamente una vez que la masa de arranque haya fermentado, ponemos en un bol grande el resto harina de fuerza, y seguimos añadiendo al bol el resto de ingredientes poco a poco (removiendo un pelín según los vamos añadiendo), los 120 g de azúcar, la ralladura de limón y naranja, los 10 g de sal, el resto de leche tibia, los 2 huevos y la yema, la masa de arranque que tenemos fermentada en otro bol, las 2 cucharadas y media de agua de azahar y por último los 120 g de mantequilla muy blandita o fundida. Removemos todo dentro del bol hasta que se nos forme una masa homogénea.


      A continuación enharinamos nuestra mesa de trabajo o encimera bien limpia, ponemos en ella nuestra masa y con las manos bien limpias amasamos unos 10 minutos. Si es necesario le vamos añadiendo un poquito de harina para poder trabajar bien la masa. Una vez que la hemos amasado le damos dando forma de bola.


      A continuación ponemos nuestra masa en un bol un poquito espolvoreado con harina, para que no se pegue nuestra masa y tapamos con un par de paños un poquito humedecidos, durante 2 horas en un lugar cálido (yo la he puesto en una banqueta pegada al radiador). 


      Pasado este tiempo veremos que nuestra masa ha crecido por lo menos el doble. La sacamos del bol, poniéndola en nuestra mesa de trabajo, un poquito enharinada, amasándola de nuevo unos 4 o 5 minutos.


Cuando la tengamos de nuevo amasada hacemos una bola y con ayuda de los dedos la hacemos un agujero en el centro y le vamos dando forma de roscón poco a poco, en este momento aprovechamos para introducir la figurita y el haba. Tener en cuenta que el agujero al hornearlo se hará más pequeño, así que es conveniente hacerlo grande, como se muestra en las fotografías (Comentaros que con esta cantidad de masa salen dos roscones de un tamaño razonable, si vamos a preparar dos roscones dividimos la masa, amasando por separado cada una de ellas). Una vez que ya le hemos dado forma a nuestro roscón, cubrimos nuestra bandeja de horno con papel sulfurizado (papel de hornear), ponemos en ella nuestro roscón lo cubrimos de nuevo con un paño y dejamos reposar durante una hora en un lugar cálido (yo pegado al radiador).


      Cuando veamos que faltan unos diez minutos, encendemos nuestro horno a 185º por arriba y por abajo para que se vaya precalentando. Una vez que ha estado reposando 1 hora, vamos a decorar nuestro roscón a nuestro gusto. Lo primero que hacemos es pintarlo con el huevo batido, ponemos la fruta escarchada, humedecemos un poco de azúcar y la ponemos por todo el roscón, si nos gusta le ponemos un poquito de almendra crocante, etc.


      Una vez tenemos decorado el roscón a nuestro gusto, lo metemos en el horno que ya estar precalentado a 180º, por arriba y por abajo, aproximadamente 20 minutos, como suelo decir cada horno es un mundo y no todos calientan igual, por eso tenemos que estar un poquito pendientes. Yo lo he tenido este tiempo haciendo dos roscones, de un tamaño mediano/grande. Pasado este tiempo lo sacamos del horno y dejamos enfriar. Si nos gusta relleno lo podemos abrir y rellenarlo con nata, trufa, crema o el relleno que más os guste. 



Espero que esta noche de reyes sea mágica para todos vosotros y recibáis muchos regalos.

¡FELIZ NOCHE DE REYES!