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lunes, 12 de noviembre de 2018

Berenjenas de Almagro


La receta de hoy es una receta típica de mi tierra son unas deliciosas berenjenas de Almagro muy fácil de preparar y con pocos ingredientes. Esta receta se suele preparar en todas las casas manchegas. Su origen puede remontarse a la cocina andalusí, ya que fueron los árabes procedentes de Siria los que trajeron las berenjenas a España, dejando en Almagro no solo el fruto si no también la forma de conservación. Las berenjenas de Almagro son unas berenjenas que se cultivan en algunos pueblos de la comarca del Campo de Calatrava, en el centro de la provincia de Ciudad Real. Las berenjenas de Almagro se recolectan en agosto y septiembre cuando todavía son de pequeño tamaño y se encuentran aún tiernas. Yo como veréis he utilizado palillos pero lo suyo es pincharlas con un palito de hinojo. Como os digo en la receta el tiempo de cocción depende del tamaño de la berenjena, las mías son de un tamaño más bien pequeñas y las he tenido 10 minutos, mejor que queden un poco al dente y no blandas. También si os gusta les podéis añadir un poquito de pimentón picante o agridulce, para darles un toque picante, esos depende de vuestros gustos.


INGREDIENTES:
- 2 K de Berenjenas pequeñas de Almagro
- 1 Cucharada de comino molido
- 1 Cucharada de pimentón dulce
- 8 Ajos
- 6 Pimientos de piquillo o pimientos asados
- 50 ml Aceite de oliva
- Vinagre
- Sal
- Agua
- Palitos de hinojo o palillos

PREPARACIÓN:
     Empezamos nuestra receta limpiando nuestras berenjenas, para ello le cortamos un poquito el rabo y las puntas de las brácteas que sobresalen. Una vez  saneadas las lavamos de con abundante agua.


      Seguidamente ponemos las berenjenas en una cacerola, añadimos un poquito de sal y llevamos la cacerola al fuego, dejando cocer desde que rompe el hervor unos 10 o 12 minutos,  dependiendo del tamaño de las berenjenas y son grandes alargamos el tiempo de cocción. Para evitar que las berenjenas floten y cuezan por igual, ponemos algo de peso encima, de esta forma todas están sumergidas en el agua, como veréis en las fotografías yo he puesto una tapadera del revés con unos platos encima. Una vez que las berenjenas están cocidas, las ponemos en un escurridor debajo del grifo de agua fría para romper la cocción (para saber si están cocidas pinchamos con un palillo, mejor que estén como se suele decir al dente).


      Mientras cuecen nuestras berenjenas vamos a preparar el aliño, para ello pelamos los ajos los ponemos en el mortero, añadimos un poquito de sal para que no salten y hacemos un majado, una vez machacados los ajos añadimos la cucharada de cominos, la cucharada de pimentón y un chorrito de aceite, removemos bien para que se junten todos los ingredientes. 


      A continuación ponemos el majado en un bol, aclarando el mortero con un poco de vinagre para apurar todo el majado. Seguidamente partimos los pimientos en tiras y las añadimos al majado, para que vayan tomando sabor del aliño.


       A continuación una vez que las berenjenas están frías y con ayuda de un cuchillo vamos haciendo un corte a las berenjenas, sin llegar al rabo, vamos rellenándolas con una tira del pimiento que tenemos en el majado y las pinchamos con un palillo, así hasta rellenar todas las berenjenas.


      Una vez rellenas las ponemos en una cacerola o recipiente, añadimos el resto del majado, aclarando bien el bol para apurar todo el majado, añadimos agua y vinagre hasta cubrirlas, normalmente se le añaden dos partes de agua por una de vinagre, pero eso va en gustos, lo ideal es añadir el agua y el vinagre poco a poco, probar y dejarla a nuestro gusto (las berenjenas deben quedar cubiertas).


      Seguidamente ponemos 3 cucharadas de aceite en un recipiente añadimos un poquito de pimentón, removemos y lo ponemos por encima de las berenjenas, para que forme una película.


      Con esto solo nos queda meter en el frigorífico durante 6 o 7 días, pasado este tiempo las tenemos listas para consumir.


De esta forma duran varios meses, pues el vinagre es un buen conservante, así que las podemos poner en tarros, cubiertas con el caldo del aliño y consumirlas más adelante.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Plum Cake de frutos rojos y chocolate


Hoy hemos preparado un rico Plum Cake de frutos rojos y chocolate que esta delicioso y como veréis en la receta muy sencillo de preparar. Yo he utilizado frutos rojos variados, de los que nos venden en el súper congelados. Una cosa a tener en cuenta es cuando al final de la receta añadimos los frutos rojos, hundirlos en la masa para que los encontremos por todo el Plum Cake y no solo en la superficie. El Plum Cake (Plumquéi de toda la vida) es un tipo de bizcocho que admite muchas variaciones, puede llevar semillas, frutos secos, pasas, orejones, zanahoria, etc. dependiendo de nuestros gustos. Como suelo decir cuando pongo una receta esta es la idea y vosotros la varias a vuestro gusto.


INGREDIENTES:

- 360 g de Harina
- 150 g de Mantequilla en pomada (a temperatura ambiente)
- 140 g de Azúcar
- 125 g de Frutos rojos (Arándanos, Fresas, Moras, etc.)
- 60 ml de Leche entera
- 50 g de pepitas de chocolate
- 3 Huevos
- 1 Sobre de levadura química (tipo Royal)
- Azúcar glass (para decorar)
- Mantequilla (para engrasar el molde)

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender nuestro horno a 180º, por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Seguidamente ponemos en un bol amplio la mantequilla en pomada (a temperatura ambiente), que habremos sacado con anterioridad de la nevera para tenerla blanda, añadimos al bol los 140 g de azúcar y con ayuda de unas varillas eléctricas o manuales, batimos bien hasta que se disuelva el azúcar.


    Seguidamente añadimos al bol los tres huevos y batimos enérgicamente hasta que mezclen bien los tres ingredientes, para que nuestro bizcocho salga esponjoso. A continuación vamos añadiendo los 60 ml de leche, poco a poco y sin parar de batir. 


     Seguidamente  mezclamos los 360 g de harina con el sobre de levadura química, con ayuda de un colador la vamos tamizando y añadiéndola al bol poco a poco y sin dejar de remover con las varillas, hasta que no queden grumos y se incorpore bien con el resto de ingredientes.


      A continuación añadimos los 50 g de pepitas de chocolate y removemos un poquito para que se mezcle con la masa. Seguidamente engrasamos nuestro molde con un poquito de mantequilla o margarina, y le espolvoreamos un poquito de harina, para que nuestro Plum Cake no se pegue y lo podamos desmoldar bien una vez horneado y vertemos nuestra masa en el molde. 


     A continuación vamos poniendo nuestros frutos rojos en la masa, hundiéndolos un poquito, para que queden por dentro de la masa.


      Seguidamente metemos en el horno que ya estará precalentado por arriba y por abajo, durante aproximadamente 30 o 35 minutos, de todas formas como no todos los hornos calientan igual, estar un poquito pendientes y cuando pase ese tiempo, pinchar con un pincho o la punta de un cuchillo y cuando esta salga limpia, es el momento de sacar nuestro Plum Cake del horno. Una vez que lo saquemos del horno, dejar enfriar un poquito y desmoldar con cuidado de no quemarnos.


     Con esto solo nos queda espolvorear por la superficie un poquito de azúcar glass, llevar a la mesa y disfrutar de este delicioso Plum Cake de frutos rojos y chocolate.


martes, 21 de agosto de 2018

Bizcocho de Espelta con Manzana y Miel


Hoy hemos preparado un rico, sano y saludable bizcocho con productos  ecológicos y sustituyendo el azúcar por edulcorante o panela. La espelta es un cereal completo que parecía olvidado desde hace décadas y que gracias a sus beneficios sobre el organismo de las personas se vuelve a consumir. Se trata de un alimento con historia que se ha recuperado gracias a sus propiedades nutricionales y a su aporte de energía. Nutricionalmente hablando es maravillosa gracias a los 8 aminoácidos esenciales que contiene (aminoácidos esenciales = esos aminoácidos que nuestro cuerpo no es capaz de producir pero que tenemos que consumir). Además, contiene muchas proteínas y muchos minerales como el magnesio, el hierro, el zinc, el cobre. En las fotografías os pongo la marca de edulcorante que lo podéis encontrar en herbolarios. El resultado de este bizcocho es muy bueno, con un sabor y una textura sensacional. Lo que si os recomiendo es que utilicéis ingredientes de primera calidad, para conseguir un bizcocho muy rico, que además es 100% ecológico.


INGREDIENTES:

- 1 Yogur orgánico de limón o natural
- 3 Medidas de yogur de harina de espelta integral
- 2 Medidas de yogur de Xilitol o Panela (edulcorantes naturales)
- 1 Medida de yogur de aceite de girasol
- 3 huevos ecológicos
- 2 Manzanas (medianas)
- 2 Cucharadas de miel ecológica
- 1 Sobre de levadura
- La ralladura de un limón
- Margarina vegetal (para engrasar el molde)

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender nuestro horno a 180º, por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Seguidamente ponemos en un bol amplio los tres huevos y las dos medidas de xilitol o panela, con ayuda de unas varillas (mejor si son eléctricas), batimos bien hasta que doble su volumen.


     A continuación añadimos al bol las dos cucharadas de miel, batimos un poquito y añadimos el yogur y la ralladura de limón que previamente antes de rallarlo, hemos lavado y secado muy bien, y seguimos batiendo un minuto más hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.


     Seguidamente añadimos al bol el aceite de girasol y mezclamos otro poquito. A continuación y con ayuda de un colador tamizamos la harina de espelta junto con el sobre de levadura.


      Seguidamente vamos añadiendo la harina de espelta y la levadura tamizada al bol y seguimos batiendo hasta que todo esté bien integrado. A continuación pelamos y partimos nuestras manzanas en láminas o trocitos finos y no muy grandes.


        Una vez partidas las manzanas enharinamos un poquito los trozos con harina de espelta y la añadimos al bol. Con ayuda de una espátula de silicona o un tenedor damos unas vueltas para que se mezclen con la masa.


      Seguidamente cubrimos el fondo de nuestro molde con papel sulfurizado o papel de hornear (el mío de 26 cm desmoldable)  y engrasamos con un poquito de margarina vegetal, espolvoreándole un poquito de harina de espelta por las paredes. Seguidamente vertemos en nuestro molde la mezcla del bizcocho, y metemos en el horno que ya estará precalentado a 180º, por arriba y por abajo, durante aproximadamente 30 minutos, de todas formas tener en cuenta que no todos los hornos calientan igual, para saber si nuestro bizcocho está listo, antes de sacarlo del horno pinchamos con una aguja de punto o un palillo, si sale limpio, estará listo.


Pasado este tiempo sacamos el bizcocho del horno, lo dejamos enfriar un poquito sobre una rejilla a temperatura ambiente.


Una vez enfriado un poco desmoldamos y listo para saborear, este sanísimo y delicioso bizcocho. Si queréis podéis decorarlo con un poco de coco rallado.


      Quería haber puesto alguna fotografía del corte que tiene, pero cuando me he querido dar cuenta, había desaparecido el bizcocho.


viernes, 17 de agosto de 2018

Pizza con base de coliflor


La receta de hoy es una rica y sana pizza con base de coliflor. Como veréis yo he utilizado ingredientes que tenía en casa, vosotros podéis modificarlos a vuestro gusto, o dependiendo de los ingredientes que tengáis en ese momento, pues este tipo de recetas admite, todos los cambios que queráis hacerle. Le podéis poner beicon, aceitunas negras, anchoas, jamón cocido, más o menos orégano, verduras, etc. La coliflor conviene no pasarla mucho a la hora de cocerla, y escurrirla bien todo el agua. La cantidad de ingredientes para la base de coliflor, depende del tamaño de la pizza, con esta cantidad sale una pizza para cuatro personas. Espero que os animéis a prepararla veréis como os sorprende su sabor.


INGREDIENTES:

Para la base:
- 400 g de Coliflor cocida
- 175 g de Queso mozzarella rallado
- 2 huevos
- Sal
Para el relleno:
- Tomate frito
- Pechuga de pavo
- Queso semicurado
- Queso rallado (4 quesos)
- 4 palitos de cangrejo (surimi)
- 1 Bote pequeño de champiñón
- Aceitunas
- orégano

PREPARACIÓN:
    Lo primero que hacemos es partir nuestra coliflor en ramilletes, lavarla muy bien y ponerla a cocer, durante 10 minutos, en abundante agua dejándola más bien entera, como se suele decir al dente, una vez cocida la coliflor la dejamos escurrir bien. Mientras escurre la coliflor encendemos nuestro horno por arriba y por abajo, a 190º, para que se vaya precalentando.


      A continuación con ayuda de un rallador rallamos la coliflor, una vez rallada la podemos aplastar un poquito para quitarle el agua que pueda tener. Seguidamente añadimos a la coliflor rallada los dos huevos, los 175 g de mozzarella rallada y salamos un poquito, con ayuda de una espátula o tenedor mezclamos, hasta que se integren bien todos los ingredientes.


      A continuación forramos una bandeja acta para el horno, con papel sulfurizado (papel de hornear), mejor si la bandeja es redonda como la mía, para darle la forma de la pizza. Vertemos sobre el papel de hornear, la masa de coliflor que hemos preparado y, con ayuda del reverso de una cuchara, extendemos uniformemente, para darle forma a la pizza, una vez extendida, metemos en el horno que ya estará precalentado, aproximadamente 20  minutos, de todas formas como todos los hornos no calientan igual, estamos un poquito pendientes y cuando veamos que se empieza a dorar la sacamos del horno.


      Mientras se hornea nuestra base de pizza podemos ir preparando el relleno que le vamos a poner, en mi caso pechuga de pavo, queso semicurado, aceitunas, champiñón y palitos de cangrejo.


      Una vez que tenemos nuestra base horneada la sacamos del horno, cubrimos toda la superficie con tomate frito, y le espolvoreamos un poco de orégano.


      A continuación le ponemos queso rallado 4 quesos, la pechuga de pavo partida en rodajas finitas, el queso semicurado y le espolvoreamos otro poquito de orégano.


      Ponemos a continuación el champiñón, los palitos de cangrejo, un poquito más de queso rallado y las aceitunas, partidas por la mitad.


      Seguidamente metemos en el horno que estará precalentado, aproximadamente 10 o 12 minutos, hasta que veamos que el queso se funde, no es necesario mucho más pues la base ya la tenemos horneada. Pasado este tiempo solo falta sacar del horno, llevar a la mesa y disfrutar de esta sana y rica pizza, con base de coliflor. 



WOOO……. "QUE RICA LA PIZZA"

lunes, 16 de julio de 2018

Rape al horno con chips de ajos y patatas


Hoy vamos a preparar un rico y sencillo rape al horno que es muy sencillo de preparar y con pocos ingredientes. Como veréis en la receta yo le he puesto una guindilla, porque creo que le da un toque muy bueno, sin que pique demasiado, pero si queréis la podéis suprimir. También el freír el pimentón en el aceite de confitar los ajos y la guindilla es un toque estupendo. El rape que yo he utilizado es fresco pero también suele vender las colas congeladas, pero si podéis utilizar mejor el pescado fresco. Recordar decirle a vuestro pescadero que le quite la telilla y la piel. El rape, también recibe el nombre de Pez sapo o pejesapo. Pixín es el nombre con que se conoce el rape en Asturias.  Viven en el fondo oceánico hasta más de 500 m. Tiene cabeza y boca grandes en relación con el cuerpo que es de forma cónica y más cilíndrico hacia la cola. El rape blanco o rape común se distribuye a lo largo de las costas europeas y de América del Norte. Se arrastra por el fondo mediante el movimiento de sus aletas pectorales para poder buscar alimento. Su carne es excepcional, compacta y muy sabrosa. Sólo se come su cola, pero la cabeza se aprovecha para sopas y caldos, a los cuales le transfiere un sabor incomparable.


INGREDIENTES:

- 1 Rape (2 k aproximadamente con cabeza)
- 200 ml Vino blanco
- 3 Patatas medianas
- 1 Cebolla
- 2 Tomates
- 4 Ajos
- 1 Guindilla
1 Cucharada de pimentón
- Aceite de oliva
- orégano
- Tomillo
- Pimienta molida
- Sal
- Chorrito de vinagre

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos al comprar nuestro rape es decirle a nuestro pescadero, que nos quite la cabeza y nos deje la cola con la espina, aunque también nos puede quitar la espina y dejar los dos lomos limpios, aunque yo creo que la espina le aporta jugosidad y más sabor, también le comentamos que le quite la piel y la telilla que tiene. Los huesos de la cabeza los aprovechamos para hacer un caldo y aprovecharlo para otro plato que lo necesitemos (en mi caso una rica paella). Seguidamente pelamos y picamos como si fueran para tortilla las tres patatas. Hacemos lo mismo con la cebolla, la pelamos y la picamos en juliana.


      Seguidamente ponemos aceite en una sartén la llevamos al fuego añadimos las patatas y la cebolla picadas, salamos un poquito y freímos como si fueran para hacer una tortilla, dejándolas más bien un poquito enteras, una vez que estén fritas las retiramos del fuego y dejamos escurrir bien todo el aceite (este aceite está limpio y lo podemos utilizar para cualquier otro plato). Mientras tanto pelamos los 4 ajos partiéndolos en láminas finas, también hidratamos con un poco de agua  la guindilla y la partimos en aros.


      Seguidamente ponemos un poquito de aceite en un cacito, añadimos las láminas de los ajos y la guindilla en aros, llevamos al fuego al mínimo y dejamos confitarse poco a poco hasta que veamos que empiezan los ajos a dorarse, pasado este tiempo retiramos del fuego y dejamos escurrir bien todo el aceite y reservamos para más adelante.


      Seguidamente encendemos nuestro horno a 200º por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. A continuación cogemos nuestra cola de rape, le hacemos un corte a ambos lados de la espina, sin llegar al fondo del todo. Seguidamente lo salpimentamos, le añadimos un poquito de tomillo y de orégano molido.


      A continuación ponemos en una fuente acta para el horno, las patatas que teníamos escurriendo, formando una cama en toda la fuente. Lavamos los tomates  los cortamos en rodajas finas, salamos un poquito, ponemos encima de las patatas, y le espolvoreamos un poquito de orégano.


      A continuación ponemos la cola de rape en la bandeja, añadimos  los 200 ml de vino blanco, sin verterlo por encima del rape, y por encima del rape ponemos un chorrito de aceite de oliva, metemos en el horno que ya estará precalentado a 200º, aproximadamente 18 minutos.


      Mientras tanto ponemos un poquito de aceite (del que hemos confitado el ajo y la guindilla), en una sartén llevamos al fuego, cuando este un poquito caliente retiramos del fuego, añadimos la cucharada de pimentón, damos unas vueltas sin que se queme y añadimos el chorrito de vinagre, reservando para más adelante.


      Una vez que nuestro rape este horneado, sacamos del horno, emplatamos en la fuente donde lo vayamos a servir, poniendo las patas y el tomate en un lado y al otro el rape, regamos el rape con el aceite que hemos reservado con el pimentón y el vinagre y para finalizar le ponemos por encima los chip de ajo con los aros de guindilla.


      Con esto solo queda llevar a la mesa y disfrutar de este rico y delicioso plato de pescado.