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viernes, 26 de agosto de 2016

Pollo en salsa de miel y mostaza

La receta de hoy son unos filetes de contramuslos con miel y mostaza, que se prepara prácticamente en 10 minutos y sin complicaciones, siendo ideal para los días que no tenemos ganas de guisar o tenemos prisa. Yo he utilizado filetes de contramuslos, pero perfectamente podemos utilizar pechuga, el resultado es igual de bueno. La cantidad de ingredientes, depende de la cantidad de pollo, yo he utilizado esta cantidad para cuatro filetes. La mostaza que yo he utilizado es de la normal, tipo pryma, etc. también comentaros que podéis variar la cantidad de mostaza y miel, dependiendo de vuestros gustos. Solo comentaros que se queda un plato muy jugoso y muy bueno, por lo cual espero que os animéis a prepararlo y ya me contáis.


INGREDIENTES:
- 4 Filetes de pollo (contramuslos o pechuga)
- 1 y ½  Cucharada de miel
- 8 Cucharadas de mostaza
- 70 ml Nata
- 75 g Queso rallado (para pasta)
- Perejil fresco picado
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta molida

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es limpiar nuestros filetes de pollo, quitándoles la grasa que pudieran tener, una vez quitada la grasa los partimos en pedazos o tiras, más bien grandes. A continuación ponemos un poquito de aceite en una sartén, la llevamos al fuego y sofreímos, los trozos de pollo por ambos lados.


      Seguidamente añadimos a la sartén la cucharada y media de miel y las ocho cucharadas de mostaza, dándole unas vueltas para que se mezclen ambos ingredientes con el pollo. A continuación añadimos los 70 ml de nata, salpimentamos mezclamos un poco y dejamos en el fuego un par de minutos.


      Pasado este tiempo le espolvoreamos un poquito de perejil. Con esto solo nos falta llevar a la mesa y degustar este rico y jugoso polo con miel y mostaza.


      Podemos acompañar con unas patatas fritas, arroz blanco cocido, etc. 


Facilito pero muy resultón…………………………

lunes, 22 de agosto de 2016

Espaguetis de calabacín

Hoy aprovechando que mi compañera y amiga Almudena, me ha regalado un calabacín que su marido Manuel ha cultivado en su huerto, vamos a preparar unos espaguetis de calabacín, con champiñón y bechamel. Comentaros que solo me ha dado un calabacín, pero este pesaba un kilo, yo pensaba que al ser tan grande su interior estaría lleno de pepitas, pero mi sorpresa aumento al ver que no. La bechamel yo la he preparado con aceite, pues me gusta más el sabor que le da, pero si queréis la podéis preparar con mantequilla. Como os digo en la receta la bechamel no la tenemos que hacer muy espesa, pero tampoco que sea liquida, también podéis utilizar bechamel de la que ya viene preparada. Yo le he puesto champiñón pero podéis ponerle setas u otro tipo de hongos, lo mismo que el tipo de queso, podemos cambiarlo, dependiendo de nuestros gustos o del que tengamos en casa en ese momento. Bueno no me enrollo más, así que darles las gracias de nuevo a Almudena y Manuel por el calabacín, y vamos a ponernos manos a la obra con la receta.


INGREDIENTES:
- 1 k Calabacín
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 300 g Champiñón
- 75 g Queso rallado (para pasta)
- 100 g Queso parmesano rallado
- Orégano
- Sal
- Pimienta molida
          BECHAMEL
       - 400 ml Leche
       - 1 Cucharada de harina (colmada)
       - Aceite de oliva
       - Sal
       - Pimienta molida

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta lavando muy bien los calabacines, una vez que estén bien lavados, los secamos con un paño de cocina y con ayuda de una mandolina o un pela patatas, los partimos en laminas de unos 3 mm, a continuación estas laminas las partimos en tiras finitas, como si fueran espaguetis, una vez partidas en tiritas las ponemos en un escurridor, salamos un poquito y  dejamos que escurran, de esta forma perderá el calabacín el amargor que pueda tener. Las tenemos escurriendo una media hora, pasado este tiempo, lavamos el calabacín bajo el grifo y lo dejamos escurrir.


      La bechamel la podemos preparar, mientras tenemos el calabacín escurriendo con la sal, para ello ponemos unas 5 o 6 cucharadas de aceite en un cazo, llevamos al fuego y cuando esté caliente, añadimos la cucharada de harina, sofreímos un pelín pero sin que se queme, una vez sofrita la harina añadimos al cazo la leche y con ayuda de unas varillas, vamos dándole vueltas para que no se formen grumos, salpimentamos y tenemos en el fuego unos 7 u 8 minutos. Nos tiene que quedar una bechamel no muy espesa, pero que tampoco sea liquida. Una vez lista la bechamel retiramos del fuego y reservamos.


     A continuación pelamos y picamos finamente la cebolla y los ajos. Limpiamos el champiñón con papel de cocina o un paño y lo partimos en trozos o laminas no muy finas.


     Seguidamente ponemos en una cacerola un poquito de aceite, llevamos al fuego y añadimos la cebolla y el ajo picado, le damos vueltas de vez en cuando y sofreímos a fuego medio, unos 3 o 4 minutos. Una vez sofrita la cebolla y el ajo, añadimos el champiñón que hemos partido anteriormente, sofriendo junto a la cebolla, unos 5 o 6 minutos, hasta que tome un pelín de color.


      Seguidamente añadimos a la cacerola el calabacín en tiras que ya estará bien escurrido, y le damos unas vueltas con el resto de ingredientes. A continuación añadimos la bechamel y salpimentamos un poco, dejando cocer a fuego medio unos 5 o 6 minutos.


      Pasado este tiempo añadimos los 75 g de queso rallado (especial pasta) y un poco de orégano, damos unas vueltas y dejamos en el fuego otro par de minutos. De todas formas el tiempo de cocción también depende del grosor, en el que hemos partido las tiras de calabacín.



     Pasado este tiempo comprobamos el punto de sal, rectificando si fuera necesario, retiramos del fuego y lo ponemos en la bandeja o plato donde vayamos a servir, espolvoreando por la superficie el queso parmesano rallado.


      Con esto solo falta llevar a la mesa y disfrutar de este, rico, sano y delicioso plato de espaguetis de calabacín. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Rollitos de pollo rellenos de jamón y queso, envueltos en beicon

La receta de hoy son unos ricos y sencillos, rollitos de pollo rellenos y envueltos en beicon. Como veréis la receta es de lo más sencilla, pues solo se trata de poner unas lonchas de beicon, poner encima el resto de ingredientes siguiendo un orden y hornear. Lo que si tenemos que procurar es que tanto el filete de pollo como, las lonchas de beicon sean finas, y si el beicon tiene corteza quitársela, para que nos sea más fácil de enrollar y nos quede mejor el acabado final, por lo demás como os he comentado es coser y cantar. También podemos variar el tipo de relleno, utilizando verduras (espinacas, etc.) o cualquier otro relleno que os guste. Todo lo que hagamos en la cocina, si le ponemos cariño y paciencia, nos saldrá de maravilla.


INGREDIENTES Para 4 personas:
- 4 Filetes de pechuga de pollo (partidos finitos)
- 20 Lonchas de beicon ahumado aproximadamente
- 4 Lonchas de jamón cocido (jamón york)
- 6 o 7 Lonchas de queso (tipo tranchetes)
- sal
- Pimienta molida


PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender el horno a 190º, por arriba y por abajo para que se vaya precalentando. A continuación ponemos nuestros filetes de pollo, sobre un papel film por ambos lados, y con ayuda de un rodillo, botella, maza de madera, etc. estiramos un poco los filetes, para dejarlos finitos. Según los vamos estirando los salpimentamos y reservamos.


      Seguidamente ponemos nuestras lonchas de beicon, estiradas y montándolas un poquito una sobre otra, como podemos ver en las fotografías (si tienen corteza se la quitamos), la cantidad de lochas depende del tamaño de nuestro filete de pollo, teniendo en cuenta que el beicon va enrollado sobre el filete. A continuación ponemos sobre el beicon el filete de pollo, la loncha de jamón de york y las lonchas de queso, sin que llegue al final, dejando aproximadamente 2 o 3 cm, para que cuando enrollemos el beicon no tengamos problemas.


      Seguidamente enrollamos con cuidado formando unos rollitos, una vez enrollados nos ayudamos de unos palillos para cerrar los rollitos y que no se habrán al hornearlos. Repetimos esta misma operación con el resto de filetes, hasta hacer los que deseemos.


      Una vez listos todos los rollitos, engrasamos con unas gotitas de aceite una fuente o bandeja, acta para el horno, ponemos en ella nuestros rollitos de beicon, pollo, queso y jamón, metemos en el horno que ya estará precalentado a 190º por arriba y por abajo y horneamos unos 20 o 25 minutos, hasta que veamos que el beicon esta doradito.


     Pasado este tiempo sacamos del horno y listos para llevar a la mesa. Yo los he acompañado de unos pimientos asados y una salsa de miel y mostaza, pero los podéis acompañar de lo que más os guste. 


¡QUE RICOSSSSSSSSSSSSS!

lunes, 8 de agosto de 2016

Tarta fresca de queso y limoncello

Hoy vamos a preparar una fresca y rica tarta de queso, con un suave y delicioso sabor a limoncello. Esta tarta es muy fácil de preparar, solamente se trata de hacer una base de galletas, una cobertura que simplemente es mezclar todos los ingredientes, siguiendo las indicaciones y preparar una gelatina para la cobertura. Una cosa a tener en cuenta es que la gelatina la tenemos que añadir, sin que este hirviendo los ingredientes, para que nos cuaje sin problemas. Bueno espero que os guste y os animéis a prepararla para este verano, pues es un postre muy suave y fresquito.


INGREDIENTES:
        Base:
- 1 Paquete Galletas maría
- 80 g Mantequilla (en pomada o derretida)
- 1 Cucharada de limoncello
Relleno:
- 100 ml Nata
- 100 ml Agua
- 30 ml Limoncello
- 200 g Queso de untar (tipo philadelphia)
- ½ Sobre gelatina de limón
- 35 g Azúcar
Cobertura:
- ½ Sobre de gelatina de limón
- 2 Cucharadas de zumo de limón
- 1 Cucharada de limoncello
- 200 ml Agua


PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es triturar nuestras galletas con ayuda de una picadora o batidora, una vez que las tengamos trituradas, le agregamos los 80 g de mantequilla derretida y la cucharada de limoncello, formando con todos los ingredientes una masa.


      A continuación cubrimos con esta masa, uniformemente la base de nuestro molde (desmontable), para ello nos podemos ayudar de las manos bien limpias, o el reverso de una cuchara, reservamos en el congelador mientras preparamos el relleno.


      Seguidamente ponemos en un cazo, los 200 g de queso de untar, los 35 g de azúcar, los 100 ml de nata y los 30 ml de limoncello.


      Llevamos al fuego y sin dejar de remover, con un tenedor o varillas, vamos mezclando para que se deshaga el queso, se mezclen todos los ingredientes y no se formen grumos, lo tenemos en el fuego hasta que veamos que va a romper a hervir en ese momento retiramos del fuego.


      A continuación añadimos al cazo el ½ sobre de gelatina de limón, removemos un poco y añadimos los 100 ml de agua, removiendo todo muy bien para que se mezclen todos los ingredientes.


      Seguidamente sacamos nuestro molde con la base de galletas del congelador, y vertemos en él  la mezcla que acabamos de preparar, metemos en el frigorífico hasta que se solidifique o endurezca un poco, aproximadamente 3 o 4 horas como mínimo, aunque lo mejor es hacerla y dejarla toda la noche.


      Pasado este tiempo y haya cuajado el relleno, nos ponemos a preparar la cobertura, para ello ponemos 100 ml de agua en un cazo (reservando los otros 100 ml), las dos cucharadas de zumo de limón y la cucharada de limoncello, llevamos al fuego hasta que rompa a hervir. Una vez que rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos el ½ sobre de gelatina de limón, removemos bien con ayuda de unas varillas o un tenedor, para que se disuelva la gelatina,  y agregamos los otros 100 ml de agua fría, removiendo todo muy bien y dejamos templar un poquito.


      A continuación sacamos nuestra tarta del frigorífico y ayudándonos de una cuchara, para que no nos rompa el relleno, vertemos en ella la cobertura que acabamos de preparar. Volvemos a meter la tarta en el frigorífico, hasta que cuaje nuestra cobertura. Una vez cuajada sacamos nuestra tarta del frigorífico y desmoldamos con cuidado, decorándola a nuestro o la podemos dejar tal cual, yo le he puesto un poquito de piel de limón y naranja confitada.


      Con esto solo nos falta degustar nuestra rica, fresca y deliciosa tarta de queso, con un toque de limoncello. Conservamos en el frigorífico hasta la hora de servir.


domingo, 31 de julio de 2016

Tomatitos cherry asados

La receta de hoy son unos deliciosos tomatitos cherry asados, que como veréis son sencillísimos de preparar. Yo les he puesto un poquito de orégano, pero también los podéis asar con otras especias diferentes, como por ejemplo hierbas provenzales, albahaca, etc. lo que más os guste. Si le queremos dar más colorido al plato, hoy en día podemos encontrar, tomatitos cherry de varios colores. Estos tomatitos los podemos utilizar como una tapa o pinchito, como es mi caso, o simplemente como guarnición de otro plato, de cualquiera de las formas están muy buenos, siendo muy fáciles de preparar.


INGREDIENTES:
- 300 g Tomatitos cherry
- 3 o 4 Ajos
- Orégano
- Aceite de oliva
- Vinagre balsámico de modena
- Sal

PREPARACIÓN:
     Antes de empezar a preparar nuestra receta, lo primero que hacemos es encender el horno a 180º por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Seguidamente lavamos muy bien los tomatitos cherry, los secamos un poco con papel de cocina o un paño limpio. Acto seguido con ayuda de una puntilla o un cuchillo, les hacemos un cortecito en cruz, sin llegar a partirlos del todo. A continuación pelamos los ajos y los partimos en 2 o 3 trozos cada uno. Seguidamente ponemos los tomatitos cherry y los trozos de ajo en una fuente o recipiente acta para el horno.


     A continuación los salamos un poquito, les espolvoreamos por encima un poquito de orégano y los regamos con un poquito de aceite de oliva.


      Seguidamente metemos los tomatitos cherry en el horno, que ya estará precalentado a 180º por arriba y por abajo, durante aproximadamente 30 minutos, de todas formas como cada horno es un mundo, estamos un poquito pendiente y cuando veamos que están hechos los sacamos del horno. Una vez horneados los regamos con un poquito de vinagre balsámico de modena.


      Con esto solo falta llevar a la mesa y disfrutar de estos ricos y sabrosos tomatitos asados. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Sangría de sidra

Hoy vamos a preparar una rica, buena y refrescante sangría de sidra que está muy buena. La preparación como veréis no tiene ningún misterio, pero el resultado es muy bueno y refrescante. El toque de ron le da un punto muy bueno, pero si queréis podéis prescindir de él y no ponerlo. La cantidad de azúcar depende de los gustos de cada uno, pero podéis y probando y añadir más cantidad. La tenéis que conservar en el frigorífico y tomarla muy fresquita, procurando no añadirle hielo, pues se aguaría. Espero que os guste y os animéis a prepararla, para combatir estos calores que tenemos.



INGREDIENTES:
- 1 l Sidra natural
- 300 ml Refresco de limón
- 200 ml Licor de manzana verde (sin alcohol)
- 30 ml Ron (opcional)
- 1 Manzana
- 1 Melocotón (pequeño)
- 1 Naranja (pequeña)
- 1 Limón
- 3 o 4 Cucharadas de azúcar

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es lavar muy bien las frutas, es decir el limón, la naranja, la manzana y el melocotón, una vez lavadas las secamos con un paño limpio o papel de cocina. A continuación vamos a partir las frutas sin pelarlas, para ello partimos la manzana en cuatro pedazos, le quitamos el corazón con las pepitas y la partimos en cuadraditos, seguidamente partimos el melocotón de la misma forma que la manzana en cuadraditos, seguimos partiendo el limón y la naranja, pero en gajos.


      Seguidamente ponemos en un recipiente donde vayamos a hacer la sangría, contando que nos entre en el frigorífico, el litro de sidra natural y las frutas que tenemos ya partidas, es decir, los cuadraditos de manzana y melocotón y los gajos de naranja y limón.


      A continuación añadimos al recipiente los 300 ml de refresco de limón, los 200 ml de licor de manzana sin alcohol, los 30 ml de ron (esto es opcional) y las 3 o 4 cucharadas de azúcar. Ayudándonos de una cuchara de madera mezclamos un poquito para que se disuelva el azúcar.


      Metemos en el frigorífico hasta la hora de servir, procurar tomarla muy fría sin tener que añadirle hielo.