La receta de hoy es una
estupenda tarta de queso, muy rica y suave al paladar, además con ingredientes
muy comunes y una preparación sencilla. Lo único que tenemos que hacer es
mezclar bien todos los ingredientes, preparar el molde (tipo pírex o uno
desmontable) engrasándolo un poquito, con mantequilla o margarina para que no
se nos pegue nuestra tarta. En la receta veréis que lleva requesón y queso de
untar, pero si queréis podéis ponerle solo requesón, en total 375 g. Yo la he
decorado con unas nueces partidas, un poco de mermelada de melocotón y mermelada
de fresa, pero si no le ponéis nada, también está muy buena. Lo que si os digo
es que si la preparas una vez, seguro que repites y se convierte en un postre
habitual de vuestra mesa. Esta tarta es ideal para estas próximas fiestas de
Navidad.
INGREDIENTES:
- 250 g
Requesón
- 125 g
Queso de untar (tipo philadelphia)
- 150 g
Azúcar
- 2
Yogures naturales
- 3
Huevos (clase L)
- 50 g
Harina con levadura
-
Mantequilla para engrasar el molde
PREPARACION:
Empezamos
nuestra receta preparando todos los ingredientes, para tenerlos a mano y
ahorrar tiempo en la cocina.
Seguidamente en un bol amplio ponemos los 125 g de
queso de untar, los 250 g de requesón, los 150 g de azúcar, los 2 yogures
naturales, los 50 g de harina y los tres huevos, es decir todos los
ingredientes.
A continuación con ayuda de unas varillas, mezclamos bien todos
los ingredientes, hasta conseguir una crema muy suave y sin grumos (si queréis
lo podéis mezclar con la batidora, pero sin hacer mucha espuma).
Una vez que está
todo bien mezclado, tapamos el bol con un poco papel film y dejamos reposar en
el frigorífico, por lo menos ½ hora.
Mientras reposa nuestra crema, vamos a
preparar el molde, tener en cuenta que al hornear la tarta, la masa subirá bastante,
y cuando la saquemos del horno bajara, por eso mejor que el molde sea un
poquito alto, el mío es desmontable de 20 cm de diámetro y como veréis un
poquito alto. Si es desmontable como el mío lo tenéis que forrar con papel de
hornear (papel sulfurizado), y engrasar un poquito el papel con mantequilla, porque
la crema es muy liquida y se saldría del molde, si no le ponemos el papel. Si
el molde que vamos a utilizar no es desmoldable (tipo pírex, silicona, etc.),
lo único que tenemos que hacer, es engrasarlo con un poquito de mantequilla.
Mientras reposa nuestra crema o masa de la tarta, encendemos también el horno a
180º, por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Pasado el tiempo
de reposo (1/2 hora), sacamos del frigorífico nuestra masa o crema y la vertemos
en el molde, que hemos engrasado anteriormente. Seguidamente metemos nuestra
tarta en el horno que ya estará precalentado, con calor arriba y abajo, por un
tiempo aproximado de 50 minutos, dependiendo de cada horno o del tamaño del
molde.
De todas formas estamos un poco pendientes y pinchamos con una aguja de
punto o un palillo, y cuando esta salga limpia, estará lista nuestra tarta de
queso y yogur. Una vez horneada la sacamos del horno, y la dejamos enfriar
antes de desmoldarla, una vez fría la desmoldamos, y la podéis dejar tal cual o
la decoráis un poco como yo he hecho.
Yo he diluido un poco de mermelada de melocotón,
con una cucharada de agua y la he pintado por la parte superior. También le he
puesto 4 nueces partidas en trozos y unos hilos de mermelada de fresa.
Con esto
solo falta llevar a la mesa y disfrutar de esta deliciosa tarta de queso y
yogur.
















