La receta que os dejo
hoy se la tenemos que agradecer a nuestra querida amiga Adela, que ha tenido la
amabilidad de pasármela, para poder compartirla con todos vosotros, la receta
es un sabroso y rico faláfel. El faláfel (árabe: فلافل falāfil: hebreo) es una croqueta de garbanzos o haba, que es muy popular en todo Oriente medio. Su elaboración
puede cambiar dependiendo de cada país, su origen es algún lugar de
subcontinente indio. Actualmente es muy
conocido en el mundo occidental debido a la gran cantidad de restaurantes de
cocina árabe, esta receta de faláfel es
muy sabrosa y fácil de hacer. Se suele servir como entrante o cómo bocadillo en
pan de pita caliente. Bueno no me enrollo mas solo volver a dar las
gracias a nuestra amiga Adela, por hacernos llegar la receta.
INGREDIENTES:
- 300 g
Garbanzos (crudos)
- 1 Cebolla
- 3
Ajos
- 1
Ramillete de Perejil fresco
- 1
Ramillete de Cilantro fresco
- 1 y ½
Cucharada de pasta tahina (pasta de sésamo)
-
Levadura química tipo Royal (½ Sobre)
- Guindilla molida (½ cucharadita de las de café)
- Sal
- Pimienta
molida
-
Aceite de oliva suave para freír
PARA LA SALSA DE YOGUR
- 1
Yogur natural
- 2
Pepinillos en vinagre
- 2
Cucharadas de aceite de oliva
- El
zumo de medio limón
- Sal
PREPARACION:
Lo primero que hacemos es poner nuestros garbanzos en
remojo al menos 24 horas, si podemos dejarlos 48 horas mejor, cambiándoles el
agua una o dos veces, mejor ponerlos en remojo con el agua templada, esto ayuda
a su hidratación. Pasado este tiempo y una vez hidratados los garbanzos, los
ponemos a escurrir y los pelamos con los dedos quitándoles la piel (también podemos
hacer la receta con la piel, pero queda mucho más suave si la quitamos).
Seguidamente ponemos en el vaso de la batidora o robot los garbanzos, triturándolos
un poco, no es necesario que nos quede muy fina la masa, tiene que quedar una
textura como si fuera arena.
A continuación pelamos y picamos la cebolla, el
perejil y el cilantro y los ajos quitándoles el germen central.
Seguidamente
añadimos al vaso de la batidora donde tenemos la crema de garbanzos, el
cilantro y el perejil picado, los ajos, la cebolla y la cucharada y media de
pasta tahina (pasta de sésamo).
Un poquito de pimienta molida, sal, la media
cucharadita de guindilla molida y el medio sobre de levadura química, es decir
el resto de ingredientes.
Seguidamente con ayuda de la batidora, trituramos un
poco todos los ingredientes. Una vez triturado todo lo sacamos del vaso de la
batidora, dejando la pasta reposar al menos una hora en el frigorífico o un
lugar fresco, tapado con un film transparente, esto hará que la levadura actué,
para que nos queden mas esponjosas.
Mientras reposa nuestra masa faláfel vamos
preparando la salsa de yogur, para ello picamos finamente los 2 pepinillos en
vinagre, acto seguido ponemos en un cuenco o bol el yogur natural, añadimos los
pepinillos picados, un poquito de sal, las dos cucharadas de aceite y el zumo
del medio limón, mezclando todo con una cuchara o tenedor, con esto tenemos
lista la salsa de yogur.
Seguidamente ponemos abundante aceite en una sartén y
la llevamos al fuego, una vez que esté caliente vamos formando bolas con la pasta,
aplastándolas un poquito para darles la forma definitiva, nos quedara como unas
mini hamburguesas (podemos humedecernos las manos para que no se nos pegue), también
podemos dejarlas con forma de bola. Según vamos formando las hamburguesitas las
vamos friendo en el aceite, dándole la vuelta para freírlas por ambos lados. Según
las vamos friendo las sacamos en un plato, cubierto con papel de cocina para
que escurra el exceso de aceite.
Cuando las tengamos fritas solo nos queda, llevar a la mesa, acompañadas de la salsa de
yogur y disfrutar de este rico manjar.
¡Que aproveche!









