Hoy vamos a preparar unas sencillas y ricas alcachofas, acompañadas de
cardo y habas, que lo más complicado que tienen es limpiar y pelar las
alcachofas. La alcachofa nos aporta un sinfín de vitaminas y minerales: magnesio, potasio, sodio, hierro, vitaminas A, vitaminas B, transforman
el azúcar en energía… es sin duda una hortaliza más que básica para nuestra
dieta diaria. Como veréis en la receta yo para cocer las
alcachofas, las he quitado del agua con el limón y las he cocido en otro agua
diferente, esto lo he hecho para quitarles el saborcito del limón, pero
perfectamente las podéis cocer, en el mismo agua con el limón, esto va en
gustos. Como digo lo más difícil de la receta es saber cuándo dejar de quitar
hojas a las alcachofas, nos daremos cuenta, porque veremos que las hojas son
mas blancas o amarillentas y más finas. El tallo es una parte de la alcachofa
que está muy rico y tierno, por eso creo que no lo tenemos que quitar, lo
pelamos y lo cocinamos junto con las alcachofas. Aunque dos kilos os parezcan
muchas alcachofas, tener en cuenta que cuando las pelamos, se quedan en menos
de la mitad.
INGREDIENTES:
- 2 k
Alcachofas
- 400 g
de Cardo en conserva (un bote)
- 250 g
de habas en conserva (un bote)
- 200
ml Vino blanco
- 3
Zanahorias
- 2
Ajos
- ½ Cucharada
de harina
- Aceite
de oliva
- Sal
-
Pimienta molida
-
Perejil fresco
PREPARACION:
Empezamos
nuestra receta limpiando y pelando nuestras alcachofas, para ello lo primero
que hacemos es preparar una cacerola con abundante agua, cortamos un limón por
la mitad y lo exprimimos en el agua, una vez exprimido añade las dos mitades
del limón al agua, esto lo hacemos para evitar, que las alcachofas se oxiden y
se pongan negras. Para limpiar las alcachofas lo primero que hay que hacer es
quitar las hojas que estén verdes (desde fuera hacia dentro), hasta que veamos
que las hojas empiezan a ser amarillas, a continuación las pelamos, es
aconsejable dejarlas el tallo, pues es tierno y bueno. Según las vamos pelando
les cortamos las puntas y las metemos en la cacerola, que tenemos con el agua y
el limón exprimido.
Seguidamente ponemos una cacerola con agua un poquito de
sal y un ramillete de perejil, la llevamos al fuego y añadimos a la cacerola
las alcachofas, que tenemos en el agua
con el limón, le colocamos una tapadera o un plato encima, para evitar que
floten y no estén en contacto con el aire, si no se oxidaran también. Dejamos
cocer unos 20 o 25 minutos desde que rompen a hervir. Pasado este tiempo retiramos
del fuego y las dejamos enfriar un poquito en su propia agua de la cocción.
A continuación
las partimos por la mitad y cada mitad en dos partes y las reservamos. También
reservamos el agua de la cocción.
Seguidamente pelamos y picamos finamente los
dos ajos, pelamos también las zanahorias y las picamos en cuadraditos no muy
grandes. A continuación ponemos un chorrito de aceite en una cacerola, la
llevamos al fuego añadimos los ajos y las zanahorias picadas, sofriendo a fuego
no muy alto 2 o 3 minutos, dándole vueltas con una cuchara de madera.
Seguidamente añadimos la ½ cucharada de harina, le damos un par de vueltas para
que se dore un pelín, a continuación añadimos los 200 ml de vino blanco y
dejamos que reduzca un poquito, dándole vueltas con una cuchara de madera.
Seguidamente añadimos a la cacerola caldo de cocción de las alcachofas, y las alcachofas
partidas.
A continuación añadimos a la cacerola los cardos y las habas, que
previamente hemos sacado del bote y lo hemos lavado y escurrido un poco.
Acto
seguido salpimentamos y dejamos cocer todo junto a fuego medio, unos 12
minutos, para que se junten todos los sabores, si fuera necesario añadimos un
poco más del caldo de la cocción de las alcachofas.
Pasado este tiempo picamos
un poquito de perejil fresco, lo espolvoreamos por encima de las alcachofas y
retiramos del fuego.
Con esto tenemos estas ricas y sanas alcachofas, con cardo
y habas listas para degustar.










