Hoy vamos a preparar un
dulce típico de la cocina Italiana, muy rico y sencillo de preparar. Este dulce
(castagnole) se suele preparar en carnaval y es muy parecido a la masa de las
rosquillas, pero con forma de bolas, con lo cual se comen de un bocado, así que
daros cuenta del peligro que tienen. La receta como veréis es muy sencilla y el
resultado es fantástico, siendo un vicio que os va a encantar, lo malo es
encontrar el momento de parar. Espero que la receta os guste y os animéis a
prepararlos, son ideales, para ponerlos en una pequeña fiesta, o hacer un
regalo original.
INGREDIENTES:
- 300 g
Harina
- 50 ml
Anís
- 75 g
Mantequilla en pomada o derretida
- 60 g
Azúcar
- 12 Levadura
química (tipo royal)
- 2
Huevos
- La
ralladura de un limón
- Pizca
de sal
-
Azúcar para rebozar
-
Aceite de oliva suave para freír o de girasol
PREPARACIÓN:
Empezamos nuestra receta preparando todos los ingredientes
para tenerlos a mano, esto hará que ahorremos tiempo a la hora de hacer nuestros
castagnoles, recordar que la mantequilla, tiene que estar a temperatura
ambiente (blanda), por eso conviene sacarla antes de la nevera.
Lo primero que
hacemos es poner en un bol los 2 huevos y con ayuda de unas varillas o tenedor,
los batimos.
Una vez batidos añadimos al bol, los 75 g de mantequilla
derretida, los 60 g de azúcar, los 50 ml de anís y por último la ralladura del
limón.
Seguidamente con ayuda de las varillas o tenedor, mezclamos todos los
ingredientes muy bien.
A continuación con ayuda de un colador, tamizamos los
300 g de harina los 12 g de levadura química y la pizca de sal, añadiéndolo al
bol.
Seguidamente mezclamos un poco y terminamos amasando, hasta obtener una
masa suave y que no se pegue en las manos, podemos terminar el amasado sobre la
mesa de trabajo, un poquito enharinada.
Seguidamente con la masa vamos formando
bolas de unos 10 g aproximadamente, procurando que nos queden todas del mismo
tamaño (para que no se nos pegue la masa en las manos, podemos untarnos las
manos con unas gotas de aceite).
A continuación ponemos abundante
aceite en una sartén y la llevamos al fuego, una vez caliente el aceite vamos
friendo nuestras bolitas, hasta que estén un poquito doradas, las vamos sacando
de la sartén y las ponemos sobre papel de cocina, para que suelten el exceso de
aceite.
Por último ponemos en un bol o plato azúcar y vamos rebozando nuestras
bolas, con esto solo nos falta servir y disfrutar de este típico dulce Italiano.
Las podemos conservar en una lata cerrada, aunque creo que no será necesario
pues son un vicio.










