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26/04/2020

Champiñones a la andaluza


En primer lugar y más importante desde cocinaconpaco enhorabuena para todos pues parece que el esfuerzo realizado por todos manteniéndonos en casa, está dando sus frutos y estamos consiguiendo reducir el número de fallecimientos e infectados. Deseamos  que os encontréis tanto vosotros como toda la familia muy bien. #YOMEQUEDOENMICOCINA (cocinando)

La receta de hoy son unos ricos y deliciosos champiñones en salsa andaluza, como veréis la receta  es muy fácil de preparar, y con muy poco tiempo de elaboración. Yo como veréis he partido los champiñones en láminas no muy finas, pero también los podéis partir en cuarto, eso como más os guste a vosotros. El champiñón común cuyo nombre científico es ¨Agaricus bisporus¨ es una especie de hongo de la familia agaricales nativo de Europa y América  del norte, cultivado extensamente para su uso en gastronomía. Es la especie de hongo comestible más comúnmente usada para la cocina. Hoy en día se cultiva por lo general sobre compost al que se inocula el micelio, normalmente usando granos de trigo estériles recubiertos de hifas del hongo. El champiñón es el hongo más cultivado del Mundo y, en España, la localidad de Pradejón (La Rioja) es la primera productora a nivel nacional.


INGREDIENTES:
      - 500 g Champiñones
      - 150 ml Vino blanco
      - 1 Cebolla
      - 3 Ajos
      - 1 Cucharada rasa harina
      - ½ Cucharadita (de las de café) de pimentón picante
      - 1 hoja de laurel
      - 1 Perejil fresco
      - 1 Pimienta molida
      -  Sal
      - Aceite de oliva
     
PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta limpiando los champiñones para ello lo mejor es coger un cuchillo y cortarlo directamente por la parte terrosa que tiene el tallo en su base. A continuación con un paño húmedo o un papel de cocina lo pasamos por la superficie de los champiñones y eliminar de este modo la tierra que pudiera tener, aunque últimamente suelen venir muy limpios y con muy poca tierra. A continuación los partimos en láminas pero más bien gruesas de ½ cm aproximadamente.


      Seguidamente pelamos los tres ajos y picamos finamente el perejil fresco. Acto seguido ponemos en el mortero los ajos con una pizca de sal (la sal es para que no salten los ajos) y hacemos un majado, una vez que tengamos los ajos bien machacados añadimos el perejil picado y la media cucharadita de pimentón picante.


      Volvemos a machacar todo un poquito, añadimos al mortero los 150 ml de vino blanco damos unas vueltas y reservamos, para utilizarlo más adelante.


      A continuación pelamos y picamos finamente la cebolla, llevamos una sartén al fuego, ponemos un poquito de aceite de oliva, añadimos la cebolla picada y la hoja de laurel (yo la he partido en trozos para que suelte más sabor), salamos un poquito y sofreímos a fuego medio.


      Una vez sofrita la cebolla añadimos a la sartén los champiñones partidos, les añadimos un poquito de pimienta molida y sofreímos junto a la cebolla, aproximadamente 5 0 6 minutos, dándole vueltas de vez en cuando.


      Pasado este tiempo añadimos la cucharada rasa de harina, sofreímos todo un poco para que la harina pierda el sabor a crudo. A continuación añadimos a la sartén el majado que hemos preparado anteriormente y dejamos cocinar todo junto unos 3 o 4 minutos, hasta que la salsa reduzca y quede con una textura suave, comprobamos el punto de sal rectificando si fuera necesario.


      Con esto solo nos queda retirar del fuego y servir. Espero que os guste y os animéis a prepararlos.


DESDE COCINA CON PACO CUIDAROS MUCHO

25/11/2013

Níscalos o rovellones al ajillo

Hoy tanto la receta como los níscalos o rovellones, se lo tenemos que agradecer  a Manolo y Mariana, que aparte de ir a buscar los níscalos, me han dado esta fácil, rápida y rica manera de cocinarlos. También podemos añadir a la receta, unos taquitos de jamón, añadiéndolo al mismo tiempo que los níscalos. Los níscalos o rovellones tienen un olor suave y dulce y su carne es compacta y densa. Su consumo es muy recomendable pues nos aportan muchos minerales y vitaminas siendo su aporte de calorías muy bajo. Es muy común en España y crece en pinares y bosques mixtos. Su seta, o cuerpo fructífero, aflora en otoño, y es muy apreciada en gastronomía.
 
 
INGREDIENTES:
      - 500 g Níscalos
      - 125 ml Coñac (brandy)
      - 6 Ajos
      - 2 Guindillas
      - Aceite de oliva 
      - ½ Cucharadita de tomillo o romero picado
      - Sal
      - Pimienta molida
  
PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es limpiar bien nuestros níscalos. Para limpiarlos, al igual que cualquier otra seta, nunca debemos lavarlos bajo el grifo, pues son muy delicados y no deben mojarse. Lo más recomendable es limpiarlos con un trapo o papel de cocina ligeramente humedecido, retirando los restos de tierra y palitos que encontramos en el sombrero y el pie de la seta.
 
 
      Una vez limpios los partimos en trozos no muy pequeños.  Seguidamente pelamos  y picamos en laminas los 6 dientes de ajos, a continuación ponemos un poquito de aceite de oliva en una sartén, llevamos al fuego y añadimos los ajos picados y las dos guindillas, sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poquito, aproximadamente 1 o 2 minutos.
 
 
       Una vez dorados los ajos añadimos los níscalos partidos, salpimentamos un poco y sofreímos unos 3 o 4 minutos, dándole vueltas de vez en cuando con una cuchara o tenedor de madera. A continuación añadimos los 125 ml de coñac o brandy dejando reducir un poco hasta que se evapore el alcohol. Seguidamente añadimos el tomillo o romero picado, damos unas vueltas, acto seguido comprobamos el punto de sal rectificando si fuera necesario.
 
 
      Con esto solo nos queda dar un par de vueltas y servir calentitos, podemos acompañar de unos pimientos asados.