Con estos sencillos pasos, podemos preparar una rica receta que suele gustar a toda la familia, en especial a los niñ@s, que por lo general son amantes de la pasta. Esta receta además si disponemos de poco mas de 30 minutos la podemos hacer en el momento, o incluso dejarla preparada para hornear en el momento.
INGREDIENTES para 5 personas:
- 500 ml Leche semidesnatada
- 200 ml Nata (podemos poner 700 de leche entera y suprimir la nata)
- 1 Cebolla
- 1 Ajo
- 1 Hoja de laurel
- 50 g Mantequilla y un poco mas para engrasar la fuente
- 50 g Harina
- 175 g Queso cheddar rallado
- 1 Cucharada mostaza (normal)
- 50 g Queso parmesano (o mas cheddar rallado)
- 50 g Pan rallado
- Sal
- Pimienta negra molida
PREPARACIÓN:
En un cazo ponemos la leche, la nata, la cebolla pelada y partida por la mitad, el ajo pelado y la hoja de laurel. Llevamos al punto de ebullición, apartamos del fuego y dejamos reposar 10 minutos y colamos.
Mientras tanto ponemos a cocer los macarrones, siguiendo las instrucciones del envase, una vez que estén cocidos escurrimos bien.
Encendemos el horno y dejamos que se vaya precalentando a 190º. Seguidamente en una cacerola grande ponemos a fundir la mantequilla, a fuego medio bajo, cuando empiece a espumar añadimos la harina, removiendo bien aproximadamente durante 1 minuto.
Seguidamente vamos incorporando la leche poco a poco, removiendo para que no queden grumos. Dejamos hervir a fuego bajo unos 3 minutos, removiendo hasta que espese la salsa.
Una vez haya espesado retiramos del fuego y añadimos los 175 g de queso cheddar, la mostaza, salpimentamos y mezclamos un poco.
Añadimos a continuación los macarrones y mezclamos.
Seguidamente untamos con un poquito de mantequilla la fuente.
Vertemos en ella los macarrones con la salsa, espolvoreando por encima el queso parmesano rallado (o cheddar), junto con el pan rallado.
Metemos en el horno unos 15 o 20 minutos hasta dorar.
Si nos gusta la mostaza podemos poner en vez de una dos cucharadas.














