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07/04/2021

Boquerones fritos en adobo

La receta de hoy son unos boquerones en adobo crujientes y muy fáciles de preparar. Como veréis en la receta el tiempo de reposo son dos horas, pero tener en cuenta que cuanto más tiempo dejemos macerar los boquerones en el adobo, más sabrosos nos quedaran.  También hay quien le añade al adobo un poquito de comino molido, pero eso ya va en los gustos de cada uno. El boquerón también es conocido como bocarte. Es un pescado azul y de agua salada, teniendo un gran valor comercial. El boquerón nos aporta minerales como hierro, potasio, yodo, magnesio y sodio. También tiene un alto porcentaje de vitamina B3 y B6 que resulta ser muy beneficioso para la circulación y nos ayuda a reducir el colesterol.

INGREDIENTES:

- 500 g Boquerones

- 2 Ajos

- Orégano (una cucharada)

- Pimentón dulce (una cucharadita de las de café)

- 50 ml Vinagre

- Agua

- Harina para rebozarlos

- Aceite de oliva para freírlos

- Sal 

PREPARACIÓN:

      Comenzamos nuestra receta limpiando los boquerones quitándoles la cabeza, las tripas y la espina central, separándolo en dos partes, una vez limpios los lavamos con abundante agua fría, los ponemos a escurrir y reservamos.


     Seguidamente en un mortero ponemos los dos ajos, la cucharada de orégano y un poquito de sal, machacamos hasta conseguir una pasta

      A continuación, añadimos la cucharadita de pimentón, los 50 ml de vinagre y un poco de agua fría, mezclando todo muy bien.

     Una vez mezclado añadimos esta mezcla a un bol y añadimos los boquerones que hemos dejado escurriendo. Si fuera necesario añadimos un poquito más de agua, hasta que queden cubiertos.  Tapamos con film transparente y dejamos reposar en el frigorífico durante de 2 horas como mínimo.

     Una vez pasado el tiempo de reposo, los sacamos del adobo y dejamos escurrir un poquito. A continuación, los pasamos por harina y los vamos friendo en abundante aceite caliente. Según los vamos friendo, los vamos depositando sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite que pudieran tener.

     Con esto tenemos listos nuestros boquerones en adobo para llevar a la mesa y disfrutar de su exquisito sabor. 

12/11/2018

Berenjenas de Almagro


La receta de hoy es una receta típica de mi tierra son unas deliciosas berenjenas de Almagro muy fácil de preparar y con pocos ingredientes. Esta receta se suele preparar en todas las casas manchegas. Su origen puede remontarse a la cocina andalusí, ya que fueron los árabes procedentes de Siria los que trajeron las berenjenas a España, dejando en Almagro no solo el fruto si no también la forma de conservación. Las berenjenas de Almagro son unas berenjenas que se cultivan en algunos pueblos de la comarca del Campo de Calatrava, en el centro de la provincia de Ciudad Real. Las berenjenas de Almagro se recolectan en agosto y septiembre cuando todavía son de pequeño tamaño y se encuentran aún tiernas. Yo como veréis he utilizado palillos pero lo suyo es pincharlas con un palito de hinojo. Como os digo en la receta el tiempo de cocción depende del tamaño de la berenjena, las mías son de un tamaño más bien pequeñas y las he tenido 10 minutos, mejor que queden un poco al dente y no blandas. También si os gusta les podéis añadir un poquito de pimentón picante o agridulce, para darles un toque picante, esos depende de vuestros gustos.


INGREDIENTES:
- 2 K de Berenjenas pequeñas de Almagro
- 1 Cucharada de comino molido
- 1 Cucharada de pimentón dulce
- 8 Ajos
- 6 Pimientos de piquillo o pimientos asados
- 50 ml Aceite de oliva
- Vinagre
- Sal
- Agua
- Palitos de hinojo o palillos

PREPARACIÓN:
     Empezamos nuestra receta limpiando nuestras berenjenas, para ello le cortamos un poquito el rabo y las puntas de las brácteas que sobresalen. Una vez  saneadas las lavamos de con abundante agua.


      Seguidamente ponemos las berenjenas en una cacerola, añadimos un poquito de sal y llevamos la cacerola al fuego, dejando cocer desde que rompe el hervor unos 10 o 12 minutos,  dependiendo del tamaño de las berenjenas y son grandes alargamos el tiempo de cocción. Para evitar que las berenjenas floten y cuezan por igual, ponemos algo de peso encima, de esta forma todas están sumergidas en el agua, como veréis en las fotografías yo he puesto una tapadera del revés con unos platos encima. Una vez que las berenjenas están cocidas, las ponemos en un escurridor debajo del grifo de agua fría para romper la cocción (para saber si están cocidas pinchamos con un palillo, mejor que estén como se suele decir al dente).


      Mientras cuecen nuestras berenjenas vamos a preparar el aliño, para ello pelamos los ajos los ponemos en el mortero, añadimos un poquito de sal para que no salten y hacemos un majado, una vez machacados los ajos añadimos la cucharada de cominos, la cucharada de pimentón y un chorrito de aceite, removemos bien para que se junten todos los ingredientes. 


      A continuación ponemos el majado en un bol, aclarando el mortero con un poco de vinagre para apurar todo el majado. Seguidamente partimos los pimientos en tiras y las añadimos al majado, para que vayan tomando sabor del aliño.


       A continuación una vez que las berenjenas están frías y con ayuda de un cuchillo vamos haciendo un corte a las berenjenas, sin llegar al rabo, vamos rellenándolas con una tira del pimiento que tenemos en el majado y las pinchamos con un palillo, así hasta rellenar todas las berenjenas.


      Una vez rellenas las ponemos en una cacerola o recipiente, añadimos el resto del majado, aclarando bien el bol para apurar todo el majado, añadimos agua y vinagre hasta cubrirlas, normalmente se le añaden dos partes de agua por una de vinagre, pero eso va en gustos, lo ideal es añadir el agua y el vinagre poco a poco, probar y dejarla a nuestro gusto (las berenjenas deben quedar cubiertas).


      Seguidamente ponemos 3 cucharadas de aceite en un recipiente añadimos un poquito de pimentón, removemos y lo ponemos por encima de las berenjenas, para que forme una película.


      Con esto solo nos queda meter en el frigorífico durante 6 o 7 días, pasado este tiempo las tenemos listas para consumir.


De esta forma duran varios meses, pues el vinagre es un buen conservante, así que las podemos poner en tarros, cubiertas con el caldo del aliño y consumirlas más adelante.

17/09/2017

Conchas de vieiras de pescado y gambas

Hoy aprovechando que tenía en casa unas conchas de vieiras, he pensado en rellenarlas con una crema (belouté) poco de pescado y unas gambas. La belouté es una bechamel hecha con caldo blanco de pescado en vez de leche. El resultado como veréis en las fotografías es muy bueno y su sabor es fantástico. Yo he utilizado un poco de pescadilla y unos gambones, pero podéis utilizar otro tipo de pescado y también podéis ponerle surimi (palitos de cangrejo) lo que más os guste o lo que tengáis en casa en ese momento. También podemos aprovechar pescado que nos haya sobrado de otro plato y no sepamos qué hacer con él. Como veréis una receta sencilla pues solo se trata de hacer una bechamel utilizando caldo de pescado y añadiéndola gambas y pescado cocido.



INGREDIENTES:
- 400 g de pescado (merluza, pescadilla, et.)
- 150 g Gambón, gambas, langostinos, etc.
- 1 Huevo cocido
- 1 y ½ Cebolla
- 2 Ajos
- 2 Pimientos de piquillo
- 2 Hoja de laurel
- 2 Cucharadas de harina
- ½ Cucharadita de pimentón picante (de las de café)
- Pizca de nuez moscada
- Un poco de pan rallado
- Queso rallado
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta molida
- Aceite de oliva


PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es limpiar nuestro pescado, una vez limpio ponemos agua en una cacerola, las dos hojas de laurel, ½ cebolla y el pescado, llevamos al fuego salamos un poco y lo dejamos cocer unos 10 minutos aproximadamente. Una vez cocido retiramos del fuego sacamos el pescado y colamos el caldo de la cocción reservándolo para hacer la belouté.


     A continuación desmenuzamos nuestro pescado y picamos en trocitos pequeños las gambas o gambones y reservamos. Picamos también finamente el huevo cocido y los 2 pimientos de piquillo reservando también para más adelante.


     Seguidamente pelamos y picamos finamente la cebolla y los dos ajos, ponemos un poquito de aceite en una sartén añadimos la cebolla y el ajo picado, salamos un poquito y pochamos a fuego medio bajo unos 10 minutos, dándole vueltas de vez en cuando hasta que veamos que la cebolla esta transparente.


      A continuación añadimos a la sartén las dos cucharadas de harina y la sofreímos un poquito junto a la cebolla, para quitarle el sabor a cruda, pero tenemos que tener cuidado que no se nos queme. Seguidamente vamos añadiendo poco a poco el caldo de la cocción del pescado, dándole vueltas continuamente, veremos que se va espesando poco a poco, y va cogiendo cuerpo nuestra velouté, no nos tiene que quedar grumos.


      Seguidamente añadimos un poquito de pimienta molida, la pizca de nuez moscada y la media cucharadita de pimentón picante, seguimos dando vueltas mezclando todo.


      A continuación añadimos los pimientos de piquillo que habíamos picado anteriormente mezclamos y añadimos el pescado desmenuzado y las gambas picaditas, mezclando todo.


       Por ultimo añadimos el huevo picado mezclamos y comprobamos el punto de sal, si fuera necesario rectificamos. Si vemos que nuestra belouté está muy líquida seguimos dejando en el fuego sin parar de darle vueltas hasta que espese y si por el contrario está muy espesa añadimos un poquito más de caldo y mezclamos hasta que esté a nuestro gusto, no nos tiene que quedar una belouté demasiado espesa.


      Una vez que tenemos nuestra belouté lista retiramos del fuego y vamos rellenando con esta mezcla nuestras conchas de vieira. Una vez rellenas les espolvoreamos por arriba un poquito de pan rallado y un poquito de queso para gratinar.


      A continuación metemos en el horno a 220 grados con la bandeja en la parte superior, aproximadamente 10 minutos hasta que veamos que se han gratinado. Con esto solo nos falta llevar a la mesa y degustar estas ricas conchas de vieira rellenas de pescado y gambas, a ser posible con un buen Albariño de las Rías Baixas.

12/09/2017

Mejillones en salsa picante

La receta de hoy es una rica tapa o aperitivo, ideal para picoteo antes de la comida e ir abriendo boca. Se trata de unos mejillones en salsa picante que esta para chuparse los dedos. Si no os gusta el picante podéis suprimirla la guindilla y el pimentón picante, pero creo que pierde la gracia, aunque el resultado es también muy bueno. Una cosa muy importante a tener en cuenta, es desechar los mejillones que estén rotos o abiertos, también procurar limpiarlos muy bien. Espero que os guste esta sencilla receta de mejillones con salsa picante, teniendo en cuenta que la podemos adaptar a nuestro paladar, añadiendo más o menos picante.



INGREDIENTES:
- 2 k Mejillones
- 400 g Tomate natural triturado (un bote)
- 250 ml Vino blanco
- 1 Cebolla (más bien grande)
- 2 o 3 Ajos
- 1 Guindilla de cayena
- 1 Cucharada de harina (sopera)
- 1 o 2 Hojas de laurel
- 1 Cucharadita de pimentón picante (de las de café)
- 1 Cucharadita de pimentón dulce (de las de café)
- Perejil fresco
- Aceite de oliva
- Pizca de azúcar
- Sal


PREPARACIÓN:
     Empezamos nuestra receta limpiando muy bien nuestros mejillones, quitándole las barbas o pelillos y raspando bien la concha. Una vez limpios los lavamos bajo el grifo con abundante agua. Los mejillones que veamos que están rotos o abiertos los desechamos. Seguidamente ponemos en una cacerola los mejillones limpios, los 250 ml de vino blanco, las 2 hojas de laurel y un poquito de sal, llevamos la cacerola al fuego y los cocemos al vapor, retiramos del fuego cuando veamos que están abiertos. A continuación les quitamos una de las cascaras y reservamos los mejillones junto con el caldo de la cocción.


      A continuación pelamos y picamos finamente nuestra cebolla y los ajos. Ponemos un poquito de aceite de oliva en una cacerola, la llevamos al fuego no muy alto y añadimos la cebolla picada, los ajos y la guindilla de cayena. Salamos un poquito y pochamos todo dándole vueltas de vez en cuando aproximadamente 8 o 10 minutos, hasta que veamos que la cebolla esta pochada y transparente.


      Una vez que la cebolla esta pochada añadimos a la cacerola la cucharada de harina, sofriéndola un poquito junto a la cebolla, para quitarle el sabor a cruda, tener cuidado de que no se os queme la harina. Seguidamente añadimos a la cacerola los 400 g de tomate triturado, dejándolo sofreírse unos 5 minutos, dándole vueltas de vez en cuando. A continuación añadimos a la cacerola 2 vasos del caldo de la cocción de los mejillones que hemos reservado anteriormente, colándolo previamente para que no contenga arenilla o algún trocito de concha de los mejillones, añadimos la pizca de azúcar para quitarle la acidez al tomate y dejamos cocer unos 5 o 6 minutos.


      Pasado este tiempo añadimos la cucharadita de pimentón picante y la cucharadita de pimentón dulce, damos un par de vueltas retiramos la cacerola del fuego y con ayuda de la batidora trituramos todo muy bien.


      Una vez triturado con ayuda de un colador colamos, para que nos quede una salsa fina y sin tropezones. A continuación ponemos nuestros mejillones en una cacerola o cazuela, cubriéndolos por encima con abundante salsa y los dejamos reposar para que tomen el sabor de la salsa.


     Antes de servir los mejillones los calentamos un poquito, picamos un poco de perejil fresco y se lo espolvoreamos por la superficie.


      Con esto solo nos falta llevar a la mesa y disfrutar de estos ricos mejillones en salsa picante. 


15/05/2017

Alitas de pollo al horno con especias y limón

La receta de hoy son unas ricas alitas de pollo al horno, especiadas con un majado de ajo, limón y hierbas provenzales. La hierbas provenzales las podéis cambiar, por un poquito de romero y tomillo, eso depende de los gustos de cada uno. Las alitas las podemos hacer enteras o partidas, por la parte donde doblan. Yo las he partido porque las hemos tomado como aperitivo. Como veréis la receta es facilísima, solo se trata de hornear las alitas, y pintarlas con el majado que le preparamos. Tener cuidado a la hora de salar las alitas, pues el majado también lleva un poquito de sal, aunque podéis suprimir el salar las alitas y con la sal del majado es suficiente.



INGREDIENTES:
- 1 K de Alitas de pollo
- 100 ml Aceite de oliva
- 3 Ajos
- El zumo de un limón
- Hierbas provenzales
- Pimienta molida
- Sal

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender el horno por arriba y por abajo a 190, para que se vaya precalentando. A continuación limpiamos nuestras alitas, de las plumas o plumillas que pudieran tener, acto seguido las lavamos y las secamos con un papel de cocina, y salpimentamos un poquito.


    A continuación forramos la bandeja del horno, con un papel sulfurizado (papel de hornear) y repartimos sobre la bandeja las alitas. Metemos la bandeja en el horno que ya estará caliente, durante aproximadamente 30 minutos, dependiendo de cada horno, aunque lo mejor es estar pendientes y tenerlas, horneando hasta que estén a nuestro gusto, a mitad de cocción les damos la vuelta.


      Mientras se hacen nuestras alitas vamos a preparar el majado, para ello pelamos los tres ajos, quitándoles el germen central y los ponemos en el mortero, añadimos también un poquito de sal y las hierbas provenzales. Con ayuda de la maza del mortero hacemos un majado.


      A continuación añadimos al mortero los 100 ml de aceite de oliva y el zumo de limón, mezclando todo muy bien, hasta que nos quede una mezcla homogénea.


      Una vez que las alitas están horneadas a nuestro gusto, sacamos la bandeja del horno y con ayuda de una brocha de silicona, pintamos las alitas con el majado que hemos preparado anteriormente. Volvemos a meter la bandeja en el horno, durante aproximadamente 3 o 4 minutos más, pasado este tiempo las sacamos del horno.


       Con esto solo nos falta poner en la fuente o plato, donde las vayamos a servir y listas para llevar a la mesa.

10/12/2016

Tostas tierra y mar

Hoy vamos a preparar una rica tapa o aperitivo, que son ideales para ponerlas como entrante o para ir abriendo boca. Se trata de unas tostas untadas con un puré de patatas, con ali olí y cubiertas con un poquito de morcilla de Burgos y bacalao confitado, que estoy seguro que os van a gustar. El bacalao que yo he utilizado ha sido, del que venden desalado y en trozos pequeños. La cantidad de los ingredientes depende de las tostas que vayamos a preparar, también podemos utilizar morcilla de cebolla en lugar de la de Burgos, dependiendo de nuestros gustos, el resultado será igual de bueno. Una receta rica, fácil y sin ningún misterio.



INGREDIENTES:
- 2 o 3 patatas  
- 300 g de Bacalao desalado
- 1 morcilla de burgos
- 2 o 3 Cucharadas de mayonesa
- 1 Cucharada de queso de untar
- 2 Ajos
- Rebanadas de pan
- Pimientos de piquillo
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es lavar nuestras patatas y ponerlas a cocer en abundante agua, durante aproximadamente 25 minutos, dependiendo del tamaño de las mismas. Una vez cocidas dejamos enfriar un poquito, las pelamos y con ayuda de un tenedor hacemos un puré, que reservamos para más adelante.


     Mientras se cuecen las patatas vamos confitando el bacalao. Para ello ponemos abundante aceite en un cazo o sartén, la llevamos al fuego no muy alto y cuando veamos que el aceite ha alcanzado, una temperatura aproximada de 60 o 70 grados, añadimos el bacalao dejando confitarse a esa temperatura unos 20 minutos, de todas formas nuestro bacalao estará listo, cuando veamos que con una ligera presión, se separan las lascas (también podemos antes de poner el bacalao a confitar, sofreír unas láminas de ajo en el aceite, retirándolas cuando estén doradas, para que el bacalao tome sabor). Una vez confitado retiramos del fuego dejamos escurrir el exceso de aceite y desmenuzamos un poquito.


      A continuación pelamos los 2 ajos los ponemos en el mortero con un poquito de sal y los machacamos. Una vez machacados los ajos añadimos al mortero 2 o 3 cucharadas de mayonesa y mezclamos bien con los ajos, para formar un ali olí con la mayonesa.


     Seguidamente añadimos este ali olí al cuenco donde tenemos el puré de patatas y mezclamos bien, acto seguido añadimos las dos cucharadas de queso de untar y seguimos mezclando, hasta formar una pasta homogénea.


      A continuación le quitamos la piel a nuestra morcilla y la sofreímos un poquito, desmenuzándola al mismo tiempo que la freímos. Seguidamente solo nos queda montar nuestras tostas, para ello partimos el pan en rebanadas, untando cada una de las rebanadas de pan, con una capa del puré de patatas mezclado con el ali olí y el queso, seguidamente ponemos un poquito de morcilla, ponemos a continuación unas lascas de bacalao en cada una y encima un par de tiras de pimiento de piquillo.


      Con esto solo nos queda llevar a la mesa y disfrutar de esta sencilla, pero exquisita tosta. 


¡Espero que os guste y os animéis a prepararlas!