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lunes, 16 de julio de 2018

Rape al horno con chips de ajos y patatas


Hoy vamos a preparar un rico y sencillo rape al horno que es muy sencillo de preparar y con pocos ingredientes. Como veréis en la receta yo le he puesto una guindilla, porque creo que le da un toque muy bueno, sin que pique demasiado, pero si queréis la podéis suprimir. También el freír el pimentón en el aceite de confitar los ajos y la guindilla es un toque estupendo. El rape que yo he utilizado es fresco pero también suele vender las colas congeladas, pero si podéis utilizar mejor el pescado fresco. Recordar decirle a vuestro pescadero que le quite la telilla y la piel. El rape, también recibe el nombre de Pez sapo o pejesapo. Pixín es el nombre con que se conoce el rape en Asturias.  Viven en el fondo oceánico hasta más de 500 m. Tiene cabeza y boca grandes en relación con el cuerpo que es de forma cónica y más cilíndrico hacia la cola. El rape blanco o rape común se distribuye a lo largo de las costas europeas y de América del Norte. Se arrastra por el fondo mediante el movimiento de sus aletas pectorales para poder buscar alimento. Su carne es excepcional, compacta y muy sabrosa. Sólo se come su cola, pero la cabeza se aprovecha para sopas y caldos, a los cuales le transfiere un sabor incomparable.


INGREDIENTES:

- 1 Rape (2 k aproximadamente con cabeza)
- 200 ml Vino blanco
- 3 Patatas medianas
- 1 Cebolla
- 2 Tomates
- 4 Ajos
- 1 Guindilla
1 Cucharada de pimentón
- Aceite de oliva
- orégano
- Tomillo
- Pimienta molida
- Sal
- Chorrito de vinagre

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos al comprar nuestro rape es decirle a nuestro pescadero, que nos quite la cabeza y nos deje la cola con la espina, aunque también nos puede quitar la espina y dejar los dos lomos limpios, aunque yo creo que la espina le aporta jugosidad y más sabor, también le comentamos que le quite la piel y la telilla que tiene. Los huesos de la cabeza los aprovechamos para hacer un caldo y aprovecharlo para otro plato que lo necesitemos (en mi caso una rica paella). Seguidamente pelamos y picamos como si fueran para tortilla las tres patatas. Hacemos lo mismo con la cebolla, la pelamos y la picamos en juliana.


      Seguidamente ponemos aceite en una sartén la llevamos al fuego añadimos las patatas y la cebolla picadas, salamos un poquito y freímos como si fueran para hacer una tortilla, dejándolas más bien un poquito enteras, una vez que estén fritas las retiramos del fuego y dejamos escurrir bien todo el aceite (este aceite está limpio y lo podemos utilizar para cualquier otro plato). Mientras tanto pelamos los 4 ajos partiéndolos en láminas finas, también hidratamos con un poco de agua  la guindilla y la partimos en aros.


      Seguidamente ponemos un poquito de aceite en un cacito, añadimos las láminas de los ajos y la guindilla en aros, llevamos al fuego al mínimo y dejamos confitarse poco a poco hasta que veamos que empiezan los ajos a dorarse, pasado este tiempo retiramos del fuego y dejamos escurrir bien todo el aceite y reservamos para más adelante.


      Seguidamente encendemos nuestro horno a 200º por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. A continuación cogemos nuestra cola de rape, le hacemos un corte a ambos lados de la espina, sin llegar al fondo del todo. Seguidamente lo salpimentamos, le añadimos un poquito de tomillo y de orégano molido.


      A continuación ponemos en una fuente acta para el horno, las patatas que teníamos escurriendo, formando una cama en toda la fuente. Lavamos los tomates  los cortamos en rodajas finas, salamos un poquito, ponemos encima de las patatas, y le espolvoreamos un poquito de orégano.


      A continuación ponemos la cola de rape en la bandeja, añadimos  los 200 ml de vino blanco, sin verterlo por encima del rape, y por encima del rape ponemos un chorrito de aceite de oliva, metemos en el horno que ya estará precalentado a 200º, aproximadamente 18 minutos.


      Mientras tanto ponemos un poquito de aceite (del que hemos confitado el ajo y la guindilla), en una sartén llevamos al fuego, cuando este un poquito caliente retiramos del fuego, añadimos la cucharada de pimentón, damos unas vueltas sin que se queme y añadimos el chorrito de vinagre, reservando para más adelante.


      Una vez que nuestro rape este horneado, sacamos del horno, emplatamos en la fuente donde lo vayamos a servir, poniendo las patas y el tomate en un lado y al otro el rape, regamos el rape con el aceite que hemos reservado con el pimentón y el vinagre y para finalizar le ponemos por encima los chip de ajo con los aros de guindilla.


      Con esto solo queda llevar a la mesa y disfrutar de este rico y delicioso plato de pescado.

martes, 10 de julio de 2018

Coca de San Juan


La receta de hoy son unas cocas típicas de la fiesta de San Juan, pero que yo creo que se pueden preparar en cualquier época. Yo como veréis las he preparado muy sencillas y sin ningún ingrediente extra, pero se pueden preparar también con crema pastelera, chocolate, etc. Yo he utilizado la amasadora para hacer la masa, pero perfectamente las podéis preparar amasando a mano. Como veréis con esta cantidad salen dos cocas, si solo queréis  una poner la mitad de los ingredientes. La coca de San Juan es una de las cocas más populares y festivas de Cataluña y la Comunidad Valenciana. Se come para celebrar la Noche de San Juan,  del 23 al 24 de junio, fiesta nocturna conocida como la verbena de San Juan (revetlla de Sant Joan).


INGREDIENTES:

- 500 g Harina de fuerza
- 100 g Mantequilla
- 100 g Azúcar
- 100 ml Leche entera
- 20 ml Agua
- 3 Huevos
- 7 g Sal
- Ralladura de la piel de un limón
- 30 g Levadura fresca
- Chorrito de agua de azahar
Para decorar:
- Fruta escarchada
- Piñones o almendra fileteada
- 1 Huevo para pintar
- Azúcar

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es tamizar los 500 g de harina, con ayuda de un colador y la ponemos en el recipiente de la amasadora. A continuación añadimos la ralladura de la piel de limón, los 100 g de azúcar, los 100 ml de leche, los 20 ml de agua, los 7 g de sal y el chorrito de agua de azahar.


      Seguidamente batimos un poquito los 3 huevos, los añadimos al recipiente y amasamos durante 10 minutos.


      A continuación partimos los 100 g de mantequilla y los reservamos en el frigorífico,  para que estén fríos, pasado los 10 minutos del amasado vamos añadiendo los dados de mantequilla fríos sin parar de amasar. Una vez que la mantequilla este integrada y sin parar de amasar vamos añadiendo los 30 g de levadura, desmenuzándolos con las manos, veremos que nuestra masa esta lista cuando esta se desprenda de las paredes del recipiente.


      A continuación la sacamos del recipiente y la ponemos en la mesa de trabajo, la damos unas vueltas sin amasarla mucho, engrasamos un recipiente con un poquito de mantequilla o margarina, ponemos en el nuestra masa, tapamos con un trapo limpio dejando reposar en un sitio cálido y sin corriente, aproximadamente una hora hasta que doble o triplique su volumen. 


      Pasado este tiempo destapamos la masa y veremos como ha subido, la ponemos nuestra masa en la mesa de trabajo, la damos unas vueltas sin amasar y la dividimos en dos partes.


      A continuación forramos nuestra bandeja de horno con papel sufurizado (papel de hornear), ponemos en ella las dos partes de la masa, volvemos a tapar con el paño limpio y metemos en el frigorífico unos 30 minutos aproximadamente.


      Mientras esta la masa en el frigorífico podemos ir partiendo nuestra fruta escarchada, unos 10 minutos antes de sacar la masa del frigorífico, encendemos nuestro horno a 190º por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. Pasado este tiempo sacamos la masa del frigorífico y con ayuda de un rodillo la estiramos, dejándola con un grosor de aproximadamente 1cm, batimos el huevo y con ayuda de una brocha de silicona, pintamos nuestras cocas.


      Seguidamente ponemos por encima la fruta escarchada, los piñones o las almendras y espolvoreamos por toda la superficie una capa generosa de azúcar.


      A continuación metemos en el horno que ya estará precalentado a 190º, durante 18 minutos (tener en cuenta que no todos los hornos calientan igual). Pasado este tiempo sacamos del horno y dejamos enfriar un poco (si aguantamos), antes de servirlas.