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martes, 15 de agosto de 2017

Risotto de alcachofas y setas

La receta de hoy es un sencillo risotto de setas y alcachofas, que lo preparamos en muy poco tiempo, pero que está muy rico y sabroso. Yo he utilizado alcachofas de lata y setas congeladas que tenía por casa. Este tipo de recetas admite muchísimos cambios dependiendo de vuestros gustos, yo solo os quiero dejar la idea y que vosotros lo preparéis a vuestra manera y dependiendo de los ingredientes que tengáis en ese momento. El risotto (variación de riso, ‘arroz’ en italiano) es una comida tradicional italiana realizada a base de arroz. Es uno de los modos más comunes de cocinar arroz en Italia. Es una comida originaria de la zona noroeste del país, concretamente del este de Piamonte, el oeste de Lombardía y de la zona de Verona, debido a la abundancia de arroz. Es uno de los pilares de la gastronomía norteña en general. El queso (usualmente parmesano) suele configurar habitualmente la seña característica del plato.



INGREDIENTES:
- 300 g Arroz
- 250 g Setas variadas
- 1 Bote de Alcachofas
- 125 g Parmesano
- 200 ml Vino blanco
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 Cucharada de mantequilla
- Hierbabuena fresca
- Caldo de verduras
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:
      Si no tenéis caldo de verduras preparado, un poquito antes de empezar a preparar nuestra receta, ponéis en una cacerola, una cebolla, zanahoria, ajos, perejil fresco, apio, la parte verde de los puerros bien lavados, etc., salamos un poquito y dejamos cocer unos 40 minutos retiramos del fuego y lo colamos, para el caldo podéis aprovechar los restos de verduras que tengáis en casa.


      Empezamos nuestra receta pelando y picando finamente la cebolla y los ajos. Una vez picado ponemos un chorrito de aceite en una cacerola, la llevamos al fuego y añadimos la cebolla picada y los ajos, sofriendo a fuego medio dándole vueltas de vez en cuando, hasta que la cebolla este pochadita, aproximadamente 4 o 5 minutos.


     Seguidamente añadimos a la cacerola las alcachofas bien escurridas y partidas en cuartos, y las setas variadas, sofriendo todo junto otros 3 o 4 minutos.


      A continuación añadimos los 300 g de arroz y le damos un par de vueltas con el resto con el resto de ingredientes. Seguidamente añadimos los 200 ml de vino blanco, damos unas vueltas y dejamos que se evapore o consuma con el calor.


      Seguidamente vamos añadiendo el caldo de verduras poco a poco, salamos un poquito y vamos dándole vueltas de vez en cuando, según se va consumiendo el caldo de verduras le vamos añadiendo más, hasta que el arroz nos quede en su punto, pero sin exceso de caldo, tiene que quedar meloso, el tiempo de cocción es aproximadamente 17 minutos, pasado este tiempo comprobamos el punto de sal y retiramos del fuego.


      A continuación lavamos y picamos finamente 6 o 8 hojas de hierbabuena fresca y la añadimos a nuestro arroz. Seguidamente rallamos nuestro queso parmesano, lo añadimos al arroz junto a una cucharada de mantequilla, damos unas vueltas y dejamos reposar 2 o 3 minutos, veremos que el queso se funde con el calor del arroz y nos queda brillante y meloso.


      Con esto solo nos queda llevar a la mesa y servir este rico y delicioso risotto de setas y alcachofas. 

martes, 1 de agosto de 2017

Ensaladilla Rusa con cebolla.

Hoy vamos a preparar un plato ideal para esta época del año que estamos, se trata de una ensaladilla rusa, que es un plato conocido por todos, pero que en esta ocasión le he puesto una cebolla picadita que le da un toque buenísimo. Comentaros que no lo notareis que lleva cebolla, pues mezclada con el resto de ingredientes, pasa desapercibida, pero como digo le da un sabor buenísimo, lo que tenemos que tener en cuenta, es picarla muy fina. Este plato admite muchas variantes en cuanto a los ingredientes, dependiendo de nuestros gustos, podéis ponerle guisantes, judías verdes, etc. Lo que si os recomiendo aunque parezca pesado es que le pongáis la cebolla, deja la ensaladilla mucho más sabrosa, si la preparáis ya me contareis que os parece.



INGREDIENTES:
- 4 o 5 patatas
- 400 g Langostino o gambas cocidas
- 1 Cebolla
- 2 Huevos
- 3 Latitas pequeñas de atún
- 1 Latita de maíz
- 1 o 2 - Pimientos de piquillo
- Aceitunas sin hueso
- Pepinillos en vinagre
- Zanahoria rallada
- Mayonesa
- Sal
- Chorrito de aceite de oliva

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta pelando y lavando nuestras patatas, una vez lavadas las partimos en cuadraditos. Una vez partidas las patatas ponemos abundante agua en una cacerola, la llevamos al fuego y añadimos las patatas, salamos un poquito y dejamos cocer aproximadamente 10 minutos, hasta que esté la patata cocida. Una vez cocida las ponemos en un escurridor y las pasamos bajo el grifo de agua fría, para que rompa la cocción y dejamos enfriar. Mientras tanto ponemos agua en un cazo llevamos al fuego y una vez que empiece a hervir, añadimos los dos huevos y dejamos hervir 10 minutos, pasado este tiempo retiramos del fuego y los ponemos en agua fría para romper la cocción, los pelamos y reservamos.


      Una vez que las patatas estén frías las ponemos en un bol amplio, pelamos y picamos finamente la cebolla, añadiéndola al bol junto a las patatas, salamos un poquito y le damos un par de vueltas.


      A continuación picamos un poquito la zanahoria rallada y añadimos al bol, añadimos también 2 latitas de atún escurridas y reservamos la otra para adornar, escurrimos la  latita de maíz y la añadimos al bol.


      Seguidamente picamos unos pepinillos y las aceitunas en trocitos muy pequeños, pelamos y picamos en trocitos los langostinos, reservado unos cuantos para adornar.


      Añadimos al bol los pepinillos picados, los trocitos de langostinos y los trocitos de aceitunas, ayudándonos de una cuchara mezclamos todos los ingredientes del bol.


      A continuación añadimos un chorrito de aceite damos unas vueltas para mezclar y añadimos dos o tres cucharadas de mayonesa, mezclando todo de nuevo.


      Seguidamente ponemos nuestra ensaladilla en la fuente o plato donde la vayamos a servir, yo como veréis le he dado forma de corona, ayudándome de un vaso, para darle forma, dejándola nivelada con ayuda del reverso de una cuchara.


      Una vez que tenemos la ensaladilla en el plato pasamos a adornarla. Para ello ponemos por encima una o dos cucharadas de mayonesa y cubrimos uniformemente toda la ensaladilla, ayudándonos de una espátula o el reverso de una cuchara. A continuación cogemos lo huevos cocidos y separamos la clara de la yema, la clara la partimos en trocitos y la repartimos por encima y los lados, ponemos también la yema pero desmenuzada. 


      Añadimos también unos granitos de maíz, un poquito de pepinillo picado, la latita de atún que nos queda, desmenuzándola también por todos los sitios. Partimos unas tiras de pimiento de piquillo y los colocamos encima y por ultimo ponemos unos langostinos o gambas que habíamos reservado, para adornarla.


      Con esto solo nos queda conservar en el frigorífico hasta la hora de servir. 

domingo, 23 de julio de 2017

Magdalenas saladas de patatas y beicon

A la receta que hemos preparado hoy le podemos dar muchos nombres, yo la he llamado magdalenas saladas, pero también podíamos llamarla pastelitos de patata y beicon, etc. pero eso es lo de menos. Esta receta como suelo decir admite todos los cambios que queráis, podemos quitarle el queso rallado, el orégano o en vez de utilizar queso cheddar podemos utilizar queso curado, queso azul, etc. eso como más os guste. La cantidad de ingredientes depende del tamaño del molde que vayáis a utilizar y de la cantidad de comensales que seáis, a mí con esta cantidad me han salido 11 unidades, de un tamaño medio.


INGREDIENTES:
- 2 o 3 Patatas
- 125 ml Nata
- 1 Tomate
- 2 Huevos
- Beicon en lonchas
- Queso cheddar en lonchas
- Queso rallado cuatro quesos
- Aceite de oliva
- Orégano
- Sal
- Pimienta molida

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es pelar y lavar nuestras patatas, una vez lavadas las partimos en rodajas finas, podemos ayudarnos de una mandolina. Seguidamente ponemos abundante aceite en una sartén  la llevamos al fuego, añadimos las patatas salamos un poquito y las freímos a fuego medio, como si fueran para una tortilla, dándole vueltas de vez en cuando. Una vez pochadas o fritas las ponemos en un colador para que escurran bien todo el exceso de aceite.


      A continuación encendemos nuestro horno por arriba y por abajo, a 180º para que se vaya precalentando. Seguidamente cogemos un molde para magdalenas, y vamos cubriendo los huecos con tiras de beicon, partidos a la medida que nos pida, tenemos que hacer una especie de tartaletas con el beicon.


      Seguidamente vamos rellenando nuestras tartaletas de beicon con una capa generosa de patatas, que ya estarán escurridas.


      A continuación pelamos nuestro tomate, lo partimos en rodajas y vamos poniendo una rodaja por encima de las patatas, partimos en trocitos unas lonchas de queso cheddar repartiendo por encima del tomate y le espolvoreamos un poquito de orégano.


      A continuación batimos los 2 huevos le añadimos los 125 ml de nata, y salpimentamos un poquito. Ayudándonos del vaso de la batidora u otro recipiente, vamos cubriendo con la mezcla de huevo y nata, todas las tartaletas de beicon. Por ultimo le ponemos por encima un poquito de queso rallado cuatro quesos, metemos en el horno que ya estará precalentado a 180º, durante aproximadamente 12 minutos, como no todos los hornos calientan igual, pinchamos con un palillo y cuando salga limpio están listas nuestras magdalenas saladas. 


      Sacamos del horno desmoldamos con cuidado de no quemarnos y servimos calentitas. 


domingo, 16 de julio de 2017

Tarta o pastel de naranja y chocolate

Hoy vamos a preparar una rica y deliciosa tarta de naranja y chocolate muy fácil de preparar. Como veréis en la receta solo se trata de triturar y mezclar todos los ingrediente, para el bizcocho de naranja y bañar con una garnache de chocolate. La receta la vi husmeando por internet en el blog  (El saber culinario) y nada más verla me puse manos a la obra, la verdad es que el resultado es fantástico y en casa nos gustó bastante. A tener en cuenta que la naranja ya que la vamos a triturar con piel, esta debe de esta limpia y sin impurezas y  mejor que sea de las de zumo, porque tiene menos parte blanca, si fuese de mesa le tendríamos que quitar a la piel la parte blanca.


INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
- 220 g Azúcar
- 170 g Harina
- 70 ml Aceite de girasol
- 3 Huevos
- 1 Naranja de zumo grande (o 2 medianas)
- 1 Sobre Levadura química (tipo royal)
- Pizca de sal
Para la ganache de chocolate:
- 200 g Chocolate para postres
- 200 ml Nata (35% materia grasa)
- 2 Cucharadas soperas de miel
- 25 g Mantequilla 

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender el horno solamente por la parte de abajo a 170º, para que se vaya precalentando mientras preparamos nuestra tarta. Seguidamente empezamos nuestra receta lavando muy bien nuestra naranja, bajo un chorro de agua y la secamos con un paño limpio o un poco papel de cocina. A continuación la partimos en trocitos pequeños piel incluida, contra más pequeños sean los trozos más fácil será triturarla con la batidora.


      Seguidamente ponemos los trocitos de naranja en el vaso de la batidora o un recipiente alto, añadimos los 220 g de azúcar, los tres huevos y los 70 ml de aceite de girasol.


      Con ayuda de la batidora trituramos todo muy bien, hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos, una vez que este todo triturado, pasamos la mezcla a un bol amplio.


      A continuación  mezclamos los 170 g de harina con el sobre de levadura y la pizca de sal. Una vez mezclada la vamos tamizando con ayuda de un colador, añadiéndola al bol donde tenemos el resto de ingredientes triturados. 


      Con ayuda de unas varillas de mano vamos mezclando, poco a poco hasta que esté la harina completamente integrada.


    Seguidamente untamos con mantequilla el molde que vayamos a utilizar, y le espolvoreamos un poquito de harina, volcándolo para quitarle el exceso. Recomiendo que el molde sea desmontable, el mío es de 24 cm desmontable. Seguidamente vertemos la mezcla en el molde, metemos en el horno que ya estará precalentado, solo por abajo a 170 grados, dejándolo cocer aproximadamente 30 minutos, aunque esto es muy relativo, pues no todos los hornos calientan igual, de todas formas estamos un poco pendientes, y pinchamos con una aguja de punto, palillo o pincho y cuando veamos que sale limpio estará listo nuestro bizcocho, una vez cocido sacamos del horno y dejamos enfriar por completo.


      Mientras se enfría nuestro bizcocho vamos a preparar la garnache de chocolate, para ello ponemos en un cazo los 200 ml de nata, las dos cucharadas de miel y los 25 g de mantequilla, llevamos el cazo al fuego, dándole vueltas para que se disuelva bien la miel y la mantequilla, hasta que empiece a hervir.


      Mientras tanto partimos los 200 g de chocolate en trozos y lo ponemos en un bol. Cuando la nata con la miel y la mantequilla comience a hervir, retiramos del fuego y lo añadimos al bol donde tenemos el chocolate partido, procurando que cubra completamente el chocolate, y dejamos reposar 5 minutos.


      Pasado este tiempo con ayuda de un tenedor o cuchara, mezclamos bien hasta que el chocolate se disuelva y tengamos una garnache homogénea (esperamos 3 o 4 minutos antes de ponerlo en el bizcocho).


      Una vez frio el bizcocho lo desmoldamos y con ayuda de una mandolina o un cuchillo, lo dividimos en dos partes. Ponemos una de las partes en una rejilla y rellenamos con garnache de chocolate, no os preocupéis si sale por los lados.


      Ponemos encima la otra parte del bizcocho y vertemos generosamente por encima garnache de chocolate, dejándolo escurrir por los lados.


      Seguidamente metemos en el frigorífico, hasta que la garnache de chocolate se endurezca. Con esto solo nos falta sacar del frigorífico y decorar a nuestro gusto, yo para decorar he utilizado la piel de una naranja, partida en tiritas y hervida con un poco de agua con azúcar, durante 15 o 20 minutos, aunque también la podéis dejar tal cual esta solo con la garnache. 

miércoles, 5 de julio de 2017

Arroz negro con calamares

La receta de hoy es un rico arroz negro con calamares, como veréis yo he utilizado solo calamares frescos, pero también podéis utilizar, calamar fresco para cortarlo en anillas y el que vayamos a triturar para el caldo, puede ser congelado. Yo también le he puesto unos gambones, para potenciar el sabor. El arroz negro (denominado también arrós negre en catalán) es un plato de arroz seco, cocinado en paellera o cazuela de barro, con sabor y características que lo diferencia del arroz a banda. La tinta se le añade al arroz en el caldo de cocción y es lo que le da ese color que lo denomina. El plato se suele servir en la sartén o recipiente en el que coció el arroz. Se come recién elaborado. Suele ponerse una salsera con ali-oli en la mesa para que los comensales puedan mezclar esta salsa en el plato de arroz, o ponerse en el emplatado una pequeña porción como acompañamiento.



INGREDIENTES para 4 personas:
- 400 g de Arroz
- 800 g de Calamares
- 200 ml Vino blanco
- 100 g de tomate frito
- 8 o 10 Gambones o langostinos
- 3 Bolsas de tinta de calamar
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 Cucharada de pulpa de pimiento choricero
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es limpiar y lavar nuestros calamares, para limpiarlos hay que quitar los tentáculos, ojos, boca y aparato digestivo que va unido a la cabeza. Para ello tiramos suavemente hacia arriba introduciendo un dedo dentro del cuerpo calamar, cortamos para separar las vísceras de los tentáculos, que reservaremos cortando a la altura de los ojos. Separamos las alas del cuerpo, bajo un chorro de agua y reservamos junto a los tentáculos, al cuerpo les quitamos la piel oscura que los recubre bajo un chorro de agua fría. Seguidamente, damos la vuelta a la bolsa del cuerpo como si fuera un guante y lavamos bien retirando el resto de vísceras.


      A continuación cortamos los calamares en anillas y las partes más feas, alas y tentáculos en trozos y reservamos, también pelamos los gambones reservando las cabezas y las cascaras. Seguidamente ponemos los 200 ml de vino blanco en un vaso o cuenco, añadimos las tres bolsas de tinta de calamar y con ayuda de una cuchara o tenedor mezclamos para diluir la tinta en el vino.


      A continuación ponemos en una cacerola un poquito de aceite de oliva, la llevamos al fuego, añadimos las cabezas y cascaras de los gambones  añadimos también las partes del calamar que hemos partido en trocitos (alas, tentáculos, etc.,), sofriendo todo unos 3 minutos aplastando las cabezas de los gambones para que suelte bien todo el sabor. Acto seguido añadimos a la cacerola el vino con la tinta de calamar diluida, damos un par de vueltas y añadimos un par de litros de agua, salamos un poquito dejando cocer unos 12 o 15 minutos a fuego no muy alto.


      Pasado este tiempo retiramos del fuego y con ayuda de una batidora, trituramos todo muy bien. Una vez triturado colamos y reservamos el caldo.


      A continuación pelamos y picamos finamente la cebolla y los dos ajos. Seguidamente ponemos un poquito de aceite en la paellera donde vayamos a cocinar nuestro arroz, la llevamos al fuego y añadimos la cebolla y el ajo picado, sofriendo a fuego medio, dándole vueltas de vez en cuando, hasta que la cebolla se dore un poquito, aproximadamente 5 minutos.


      Pasado este tiempo una vez dorada la cebolla y los ajos, añadimos las anillas de calamar sofriendo todo junto otros 6 o 7 minutos, dándole vueltas de vez en cuando. 



      Seguidamente añadimos los 100 g de tomate frito, damos un par de vueltas, añadimos los 400 g de arroz rehogando  un minuto aproximadamente, pasado este tiempo añadimos la cucharada de pimiento choricero, dándole un par de  vueltas con una cuchara de madera.


      A continuación añadimos el caldo que hemos colado anteriormente, la proporción es de aproximadamente tres partes de caldo por una de arroz, comprobamos el punto de sal y rectificamos si fuera necesario, dejamos cocer unos 18 minutos, 8 minutos a fuego fuerte y 10 minutos a fuego suave. Pasado este tiempo retiramos del fuego y dejamos reposar 3 o 4 minutos, tapándolo con un paño de cocina.


      Pasado este tiempo solo nos falta llevar a la mesa y servir, podemos servirlo espolvoreándole por arriba un poquito de perejil fresco picado, y acompañado de ali-oli.