LANGUAJE

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

martes, 25 de abril de 2017

Arroz con leche asturiano

Hoy vamos a preparar un postre muy rico y típico de la cocina asturiana, se trata del arroz con leche, esta receta se prepara prácticamente en todo el mundo, pero como en Asturias en ningún sitio. Uno de los trucos si se le puede llamar truco, es que tenemos que cocer el arroz con leche, a fuego muy bajo, dándole vueltas casi continuamente con una cuchara de madera, insistiendo en el fondo, para que no se pegue pues si se nos pega se estropea la receta. Como digo en la receta la cascara del limón, tiene que ser solo lo amarillo, pues la parte blanca amarga. Yo para servirlo le he quemado un poco de azúcar, con un soplete, pero también lo podéis servir, espolvoreándole un poquito de canela, dependiendo de vuestros gustos, o de si disponéis de soplete de cocina.



INGREDIENTES:
- 1.5 l Leche entera
- 125 g Arroz
- 150 g Azúcar
- 30 g Mantequilla
- 200 ml Agua
- 20 ml Anís dulce
- 1 Palo de canela
- cascara de un limón
- Pizca de sal

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta, preparando todos los ingredientes para tenerlos a mano, esto hará que ahorremos tiempo en la cocina, esto nos sirve para cualquier receta que vayamos a preparar.


      Seguidamente ponemos en un cazo el 1.5 l de leche entera, el palo de canela, la corteza del limón (solo la parte amarilla) y la pizca de sal. Llevamos el cazo al fuego y dejamos cocer unos 12 minutos, a fuego medio bajo, pasado este tiempo retiramos del fuego y reservamos. 


      A continuación aclaramos un poquito con agua fría los 125 g de arroz y lo ponemos en una cacerola, añadimos los 200 ml de agua (solo que cubra el arroz), lo llevamos al fuego y dejamos cocer a fuego medio bajo hasta que se evapore el agua.


      Seguidamente una vez que el agua se haya consumido el agua, añadimos la mitad de la leche que hemos cocido anteriormente con la canela y el limón, dejando cocer a fuego bajo, dándole vueltas de vez en cuando para que no se pegue.


      El resto de la leche la dejamos en el cazo, con la canela y la cascara de limón, incorporándola poco a poco, a medida que se va evaporando, con cuidado de que no nos caiga en el arroz ningún trocito del palo de la canela.


      El tiempo de cocción es aproximadamente de una a una hora y media, a fuego bajo. Pasado este tiempo y cuando veamos que la mayoría de la leche se ha consumido, pero la mezcla sigue estando un poco liquida (tener en cuenta que cuando el arroz se enfrié, espesara un poco), añadimos los 150 g de azúcar, los 20 ml de anís dulce y los 30 g de mantequilla, dándole unas vueltas y dejando cocer todo junto 2 o 3 minutos.


      A continuación retiramos del fuego y lo ponemos en el bol, vasos o recipiente donde lo vayamos a servir.


      A la hora de servir el arroz con leche, le ponemos azúcar por la superficie y con ayuda de un soplete de cocina, quemamos el azúcar.


      Con esto solo falta llevar a la mesa y disfrutar de este delicioso arroz con leche. 

martes, 18 de abril de 2017

Tarta fría de limón

La receta de hoy es una rica y fresca tarta de limón muy suave y fácil de preparar. Como veréis no tiene ninguna complicación, pues prácticamente solo se trata de mezclar los ingredientes, siguiendo unos pasos. Este tipo de tarta además de no necesitar horno, no es nada empalagosas y son muy apetecibles, resultando un postre ideal. Yo recomendaría el prepararla de un día para otro y servirla bien fría. Como os pongo en la receta a la hora de forrar el molde, podemos dar un pelín de mantequilla, por las paredes para que el papel no se desprenda, siendo más fácil a la hora de verter en el la mezcla. Bueno espero que os guste y os animéis a prepararla, pues la verdad es que está muy buena.



INGREDIENTES:
- 500 ml Leche evaporada
- 125 ml Zumo de limón
- 250 ml Agua mineral
- 150 g Azúcar
- 2 Sobres de gelatina de limón
- 12 o 14 Bizcochos de soletilla
- Caramelo liquido

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta, preparando todos los ingredientes para tenerlos a mano, esto hará que ahorremos tiempo en la cocina. Seguidamente forramos la base y las paredes, de un molde desmontable, con papel de hornear o papel sulfurizado, el molde que yo he utilizado es de 26 cm (para evitar que el papel se caiga de las paredes, le untamos a la pared del molde un poquito de mantequilla), y ponemos abundante caramelo liquido en el fondo del molde.


      A continuación vamos poniendo los bizcochos de soletilla, sobre el caramelo líquido, hasta cubrir bien todo el fondo, sin dejar huecos y reservamos.


      Seguidamente en un cazo ponemos los 250 ml de agua mineral, los 125 ml de zumo de limón y los 150 g de azúcar, llevamos el cazo al fuego y removemos, con ayuda de un tenedor para que se disuelva el azúcar. Cuando veamos que está el azúcar disuelto y está a punto de hervir, retiramos el cazo del fuego.


      Seguidamente añadimos los dos sobres de gelatina de limón al cazo, y removemos muy bien con ayuda de un tenedor o varillas, para que se disuelva la gelatina. Una vez disuelta la gelatina, dejamos enfriar a temperatura ambiente.


      Mientras se enfría la gelatina y con ayuda de una batidora eléctrica de varillas o un robot, batimos la leche evaporada que la tendremos bien fría, para que coja aire y nos quede muy espumosa, como si fuera una especie de nata suave.


      Seguidamente cuando la gelatina este a temperatura ambiente y sin dejar de batir, vamos añadiéndola, poco a poco a la leche evaporada, hasta que se integre bien.


     A continuación vertemos nuestra mezcla en el molde que hemos reservado anteriormente, alisando un poco la superficie, con ayuda de una espátula de silicona o reverso de una cuchara, para que nos quede una superficie lisa y uniforme. Seguidamente metemos nuestra tarta en la nevera, un mínimo de  4 horas hasta que cuaje un poco.


      Pasado este tiempo sacamos del frigorífico nuestra tarta y desmoldamos, quitándole el papel, acto seguido decoramos a gusto de cada uno, podemos utilizar para decorar, rodajas de limón, hojas de menta, rosetones de nata montada, etc.


      Una vez decorada reservamos en el frigorífico, hasta la hora de servir. 

lunes, 10 de abril de 2017

Corona de jamón y queso

Hoy vamos a preparar una rica pizza de jamón york y queso con forma de corona, muy rica y sencilla de preparar. Los ingredientes los podéis cambiar a vuestro gusto, pues prácticamente admite cualquier relleno (champiñón, carne, chorizo, alcachofas, aceitunas, etc.), pues como ya sabéis hay cientos de variedades de pizza, de cualquier forma está muy buena, siendo un plato muy original para cualquier fiesta, cumpleaños, reuniones familiares, etc. que celebréis. Un plato muy rico, fácil de preparar, económico, con unos ingredientes básicos,  pero sobre todo original.



INGREDIENTES:
- 1 Masa de pizza
- 1 Huevo
- Jamón york
- Tomate frito
- Queso en lonchas
- Queso rallado (4 quesos)
- Queso de roquefort o azul
- Orégano

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender el horno a 190º, por arriba y por abajo para que se vaya precalentando, mientras preparamos la corona. Seguidamente abrimos nuestra masa de pizza y le hacemos unos cortes en forma de estrella, con ayuda de un cuchillo afilado, primero hacemos unos cortes en forma de cruz, sin llegar a los bordes y otros en medio de estos, como podéis ver en la fotografía.


      Seguidamente ponemos un poco de tomate frito, haciendo un círculo por el borde y extendemos un poquito con el reverso de una cuchara o una brocha de cocina y espolvoreamos un poquito de orégano por encima del tomate.


      Seguidamente partimos  en tiras las lochas de queso y las ponemos encima del tomate, formando un circulo. Después encima de las lonchas de queso, ponemos el jamón de york partido también en tiras, yo como las lonchas eran muy finas he puesto dos capas de jamón. 


      Seguidamente ponemos el queso rallado por encima del jamón, formando igualmente un círculo y espolvoreamos por encima un poco de orégano.


      A continuación para darle forma de corona, vamos cogiendo los triángulos que hemos cortado, pasándolos por encima del relleno, uniéndolos a la masa pasándolos un poquito por debajo, con una ligera presión y nos quedaran triángulos tapados y triángulos sin tapar, si os fijáis en la fotografía lo veréis muy claro.


      A continuación en los triángulos que tenemos sin tapar, ponemos una nuez de queso roquefort o azul y por ultimo un pelín de tomate frito. Seguidamente batimos un poquito el huevo y ayudándonos de una brocha de silicona, pintamos nuestra corona de jamón y queso. 


      Acto seguido metemos en el horno que ya estará precalentado a 190º, por arriba y por abajo, durante aproximadamente 20 o 30 minutos, dependiendo de cada horno. De todas formas estamos un poquito pendiente y cuando veamos que se dora un poquito, sacamos del horno.


      Con esto solo nos falta emplatar y llevar a la mesa, nuestra rica corona de Jamón york y queso. 

lunes, 3 de abril de 2017

Strudel de repollo y jamón York

La receta de hoy es un delicioso y rico strudel salado, de repollo y jamón york o jamón cocido. Para hacer esta receta he utilizado repollo que tenía cocido en casa, como veréis es una receta muy sencilla, sin complicaciones y se puede decir de aprovechamiento. Yo he utilizado una lámina de hojaldre rectangular, pero también puede ser redonda. Yo como veis en la receta le he puesto jamón cocido, pero también lo podéis cambiar por un poco de beicon, que le va muy bien, eso depende de los gustos de cada uno o de los ingredientes que tengáis en casa, de cualquier forma, sale muy rico y jugoso. Bueno espero que os guste y os animéis a prepararlo.


INGREDIENTES:
- 400 g Repollo (cocido y escurrido)
- 1 Lámina de hojaldre
- 1 Puerro
- 1 Cebolla pequeña
- 150 g Jamón York
- 1 Cucharada de  Azúcar
- 1 Cucharada vinagre de modena
- 1 Cucharadita de cominos molido
- 1 Huevo
- Sal
- Aceite de oliva

PREPARACIÓN:
      Empezamos nuestra receta pelando la cebolla y picándola finamente, seguidamente limpiamos el puerro, lo lavamos un poquito para quitarle la tierra que pudiera tener y lo picamos en trocitos pequeños al igual que la cebolla. A continuación ponemos un poquito de aceite de oliva en una sartén, la llevamos al fuego y pochamos la cebolla y el puerro a fuego medio, dándole vueltas de vez en cuando, hasta que este pochado.


      Mientras se pochan las verduras si nuestro repollo está en trozos grandes, lo picamos un poquito si fuera necesario, picamos también en tiritas los 150 g de jamón de york y reservamos.


      Una vez que tenemos la cebolla y el puerro pochadito, añadimos a la sartén el repollo (cocido previamente y picado), salamos un poquito y sofreímos dándole unas vueltas con la cebolla y el puerro, si soltara algo de agua la escurrimos. Seguidamente añadimos a la sartén la cucharada de azúcar y la cucharada de vinagre de modena, damos unas vueltas con una cuchara para que se mezcle todo.


      A continuación añadimos la cucharadita de cominos molidos y el jamón de york en tiritas, dejando cocinar todo junto unos 5 minutos a fuego medio, pasado este tiempo retiramos del fuego y reservamos.


      Seguidamente encendemos nuestro horno a 180º, por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. A continuación abrimos nuestra lamina de hojaldre y la estiramos un poquito, sobre un papel de hornear (nos sirve el papel donde viene envuelta), para evitar que cuando tengamos el hojaldre relleno, se nos pueda romper, ponemos en este momento la lámina de hojaldre, sobre la bandeja de horno. Seguidamente pasamos a montar el strudel para ello ponemos en el centro de la lámina de hojaldre, la mezcla que hemos sofrito anteriormente, procurando que ya este un poquito fría.


      A continuación cerramos nuestra lamina de hojaldre, ayudándonos del papel y le damos la vuelta con cuidado, ayudándonos también del papel, para que la parte que hemos cerrado quede por abajo, sellamos también los extremos, formando una especie de trenza con los dedos.


      Seguidamente batimos un poquito el huevo y lo pintamos con ayuda de una brocha de silicona o cocina, acto seguido ayudándonos de un tenedor, pinchamos nuestro strudel, para que cuando se esté horneando salgan los vapores y no se nos habrá. A continuación metemos en el horno que ya estará precalentado, a 180º, durante aproximadamente 20 o 30 minutos, dependiendo de cada horno, de todas formas estara  listo cuando veamos que el hojaldre se dora un poquito. Pasado este tiempo sacamos del horno, emplatamos y listo para llevar a la mesa.


Podemos comerlo  frío o caliente. 

domingo, 26 de marzo de 2017

Tarta fría de mousse de naranja

Hoy vamos a preparar una rica y deliciosa tarta fría de naranja que esta buenísima y es muy suave al paladar. La receta la tenía  vista hace tiempo en YouTube en el canal de Tonio Cocina,  yo la he preparado siguiendo sus pasos y la verdad es que ha gustado bastante, por su sabor y textura. La preparación como veréis es muy sencilla y sin complicaciones, solo se trata de montar las claras, formando un merengue y mezclarlo con la nata montada y la gelatina de naranja. Yo recomiendo mantenerla siempre bien fría para evitar que la mousse se baje.


INGREDIENTES:
Para la base:
- 1 Paquete de galletas (Tipo digestive o maría)
- 100 g Mantequilla
Para la mousse:
- 500 ml Nata (para montar 35% materia grasa)
- 150 ml Zumo de naranja
- 150 g Azúcar
- 4 Claras de huevo
- 18 g Gelatina neutra
- Ralladura de la piel de una naranja
Para la cobertura:
- 100 g Azúcar
- 120 ml Zumo de naranja
- 4 g Gelatina neutra

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es preparar todos los ingredientes para tenerlos a mano, con esto conseguimos ahorrar tiempo a la hora de preparar nuestra receta, esto sirve para cualquier receta que vayamos a preparar. Seguidamente con ayuda de un robot de cocina, batidora etc. trituramos las galletas, una vez trituradas fundimos en el microondas los 100 g de mantequilla en intervalos de 20 segundos, un truco para evitar que salte la mantequilla es meter al mismo tiempo un vaso de agua. A continuación añadimos la mantequilla fundida a las galletas trituradas y formamos una masa.


      Acto seguido forramos la base de nuestro molde desmontable (yo de 26 cm), con papel sulfurizado (papel de hornear) y cubrimos toda la base del molde, con la masa de galletas que hemos preparado, para esta operación nos podemos ayudar de una cuchara o las manos bien limpias, y reservamos en el frigorífico.


      Seguidamente ponemos en un cazo la mitad del zumo de naranja (75 ml) y la ralladura de la naranja (solo la parte de la piel sin nada de la parte blanca), y en la otra mitad del zumo disolvemos los 15 g de gelatina neutra, llevamos el cazo al fuego y lo tenemos 1 minuto a fuego medio.


      Retiramos del fuego y lo colamos en un bol. A continuación añadimos al bol la otra mitad del zumo donde hemos disuelto la gelatina, dándole unas vueltas para que se mezcle y reservamos mientras se enfría un poquito.


      Seguidamente ponemos las 4 claras de huevo en un bol y con ayuda de unas varillas eléctricas montamos las claras a punto de nieve, cuando veamos que las claras empiezan a montar vamos añadiendo la mitad del azúcar (60 g) poco a poco y seguimos montando, hasta que nos quede un merengue duro, que demos la vuelta al bol y este no se caiga.


      A continuación ponemos los 500 ml de nata en un bol y con ayuda de las varillas eléctricas, montamos la nata, cuando llevemos un par de minutos, al igual que con las claras, vamos añadiendo la otra mitad del azúcar, poco a poco y seguimos montando hasta que la nata espese.


      Seguidamente vamos mezclando poco a poco y con movimientos envolventes, las claras de huevo, que hemos montado anteriormente con la nata, para ello nos ayudamos de una espátula de silicona, añadimos un poquito de clara montada, mezclamos y volvemos a añadir otro poco, así hasta mezclar todo. Recordar hacerlo con movimientos envolventes, para evitar que se baje la mezcla.


      A continuación añadimos al bol la gelatina que hemos preparado anteriormente, que ya estará fría, seguimos mezclando con la espátula para que se integre bien con la mezcla de nata y claras.


      Una vez que tenemos la mousse lista sacamos el molde del frigorífico y añadimos la mousse que hemos preparado, ayudándonos de una espátula alisamos la mousse, damos unos golpes con el molde en la encimera, para que salga el aire y se quede uniforme la mousse, metemos la tarta en el congelador unas 5 o 6 horas aproximadamente.


      Pasado este tiempo vamos a preparar la cobertura de gelatina, para ello ponemos la mitad del zumo en un cazo (60 ml) y los 100 g de azúcar, llevamos al fuego dándole vueltas para que se disuelva el azúcar, cocinando aproximadamente 1 o 2 minutos, mientras tanto disolvemos los 4 g de gelatina en la otra mitad del zumo, retiramos el cazo del fuego y añadimos al cazo, la gelatina que hemos disuelto con la otra mitad del zumo, dándole unas vueltas para que se mezcle todo bien.


      A continuación sacamos nuestra tarta del congelador, y con cuidado vertemos la gelatina que hemos preparado sobre la tarta, ayudándonos de una cuchara u otro utensilio, para evitar que esta caiga de golpe y se mezcle la mousse con la gelatina.


      Seguidamente volvemos a meter en el congelador, para que la gelatina cuaje. Una hora antes de servir nuestra tarta la sacamos del congelador, desmoldamos pasándole un cuchillo por los laterales del molde, la ponemos en la fuente donde la vayamos a servir con cuidado, y decoramos, con unas rodajas o cascaras de naranja, un poquito de hierbabuena, etc. como más nos guste a cada uno.


      Con esto solo nos falta servir y degustar el sabor de esta deliciosa tarta. Esta tarta se debe comer fría y conservar fría.