A un mes vista de
la Semana Santa vamos a preparar unas ricas torrijas de vino blanco muy fáciles
y ricas. El pan que yo he utilizado es el que venden preparado para torrijas,
pero perfectamente podemos utilizar, una barra de pan del día anterior. Como veréis
simplemente se trata de empapar el pan con el vino, rebozarlo en huevo y freírlo.
Yo el vino que he utilizado es un vino blanco normal, pero también podemos
utilizar un vino de mayor calidad. También podemos utilizar otros ingredientes
que nos gusten, para darles un sabor distinto. Yo si buscáis en el blog, las
tengo de leche, de vino moscatel, de horchata, de anís, rellenas de crema
pastelera, de crema de naranja, de leche y vino, etc. Por esos os animo a que preparéis este dulce, utilizando los
ingredientes que más os guste, para darle el sabor deseado.
INGREDIENTES:
- 750 ml Vino blanco
- 1 Barra de pan de torrijas
- 3 Huevos
- 6 Cucharadas de azúcar
(colmadas)
- ½ Cucharada de canela molida
- Aceite de girasol (para freírlas)
- Canela y azúcar para
espolvorear
ALMIBAR:
- 250 ml vino moscatel
- 150 g Azúcar
- 2 Cucharadas de miel
PREPARACIÓN:
Lo
primero que hacemos es partir nuestra barra de pan, en rebanadas de 1 cm de
grosor y las vamos depositando en una fuente. Seguidamente ponemos en un cazo
los 750 ml de vino blanco, las 6 cucharadas de azúcar y la ½ cucharada de
canela molida. Llevamos el cazo al fuego y calentamos dándole vueltas, hasta
que el azúcar este completamente disuelta.
Una vez que este disuelta el azúcar
retiramos del fuego y con ayuda de una cuchara vamos bañando nuestras torrijas,
por ambos lados (es decir cuando las mojemos por una cara, le damos la vuelta a
las rebanadas con cuidado de no romperlas y las mojamos por la otra cara).
Seguidamente ponemos abundante aceite de girasol en una sartén y la llevamos al
fuego, mientras se calienta el aceite con ayuda de un tenedor batimos los
huevos en un plato.
Una vez que el aceite este caliente, vamos a pasar a freír
nuestras torrijas, para ello las rebozamos con cuidado en el huevo batido, las
añadimos a la sartén y freímos por ambos lados, con cuidado de no que quemarnos
al darle la vuelta y no romperlas. Según las vamos friendo las vamos
depositando, sobre papel de cocina, para que suelten el exceso de aceite que pudieran
tener, repetimos esta operación, hasta tener todas fritas.
Seguidamente ponemos
en un cazo los 250 ml de vino moscatel, los 150 g de azúcar y las 2 cucharadas
de miel, llevamos al fuego y cocemos hasta formar un jarabe, unos 4 o 5
minutos. Seguidamente ponemos nuestras torrijas en la fuente o recipiente donde
las vallamos a dejar, y las bañamos con el almíbar o jarabe de vino moscatel.
Para finalizar mezclamos un poquito de azúcar y canela (a gusto de cada
uno), y se la espolvoreamos por arriba. Con esto solo nos queda servir y disfrutar de estas ricas torrijas de vino
blanco.














































