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miércoles, 22 de marzo de 2017

Torrijas con almíbar de naranja y miel

Hoy pensando ya en la proximidad de la Semana Santa, vamos a preparar unas ricas torrijas bañadas en un delicioso almíbar de naranja y miel.  Los amantes de la repostería estacional viven la Semana Santa con alegría por la llegada a bares, pastelerías y hogares de sus adoradas torrijas. Este es un postre, humilde y preparación sencilla. Se suele preparar en estas fechas y hay que aprovechar para hartarse de él hasta el año que viene, aunque hoy en día tenemos establecimientos que las preparan durante todo el año. La torrija aparece documentada por vez primera en un libro del dramaturgo Juan del Encina del siglo XV, en el que recomienda su consumo para la recuperación de parturientas. En el siglo XX, se hizo muy popular en los bares de Madrid, donde se servía como tapa junto al vino, pero su asociación con la Semana Santa no está clara. Quizás se deba a la necesidad de aprovechamiento del pan sobrante, que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era menos consumido. Ello resulta paradójico hoy, ya que compramos un pan especial para la realización de las torrijas.


INGREDIENTES para 10 o 12 torrijas:
      - 1 l. Leche entera
      - 1 Barra de pan de torrijas o pan del día anterior
      - Cáscara de un  limón
      - 4 o 5 Huevos
      - 1 Palo de canela
 - 4 Cucharadas de azúcar
 - Aceite de oliva (suave)
ALMIBAR:
 -200 ml Zumo de naranja (unas tres naranjas)
 -200 g Azúcar
- 3 Cucharadas de miel
 -Ralladura de la piel de una naranja
     
PREPARACIÓN:
      Empezamos la receta poniendo en un cazo el litro leche, el palo de canela, la cáscara de limón y las 4 cucharadas de azúcar, llevamos el cazo al fuego y una vez que empiece a hervir, lo dejamos cocer unos 3 minutos a fuego bajo, para que la leche tome el aroma de la canela y el limón, dándole vueltas de vez en cuando, para que se disuelva el azúcar y no se forme nata.  Pasado este tiempo retiramos el cazo del fuego y dejamos templar un poco.


      Mientras tanto vamos partiendo el pan, en rodajas de 1 cm. y ½ poco más o menos y las ponemos en una fuente. Seguidamente retiramos la piel del limón y el palo de canela de la leche, y la vertemos por encima de las rebanadas de pan, dejamos que se empapen dándoles la vuelta.


      A continuación ponemos abundante aceite en una sartén y la llevamos al fuego, mientras se calienta el aceite batimos los huevos un poco. Seguidamente vamos pasando las rebanadas de pan por el huevo batido, friéndolas por ambas caras, debemos de tener cuidado al echarlas en la sartén, de no quemarnos y que no se nos rompan, nos podemos ayudar de una espumadera.  Según las vamos friendo las vamos dejando en un plato o fuente con papel de cocina para que escurran el exceso de aceite.


      Una vez que las tenemos fritas pasamos a preparar el almíbar de naranja y miel, para ello lo primero que hacemos es lavar bien una naranja, y rallamos la piel finamente, procurando que solo sea la piel sin la parte blanca. A continuación exprimimos las naranjas, hasta conseguir los 200 ml de zumo. Seguidamente ponemos en un cazo los 200 ml de zumo de naranja y los 200 g de azúcar, lo llevamos al fuego dándole vueltas de vez en cuando, hasta que se disuelva el azúcar.


      Una vez disuelta el azúcar añadimos al cazo, las 3 cucharadas de miel y la ralladura de la piel de la naranja, dejando cocer un hasta que reduzca un poco.


      A continuación apagamos el fuego pero sin retirar el cazo de este, vamos bañando las torrijas en el almíbar por ambos lados, según las vamos bañando las ponemos en la fuente donde las vayamos a servir. Con el almíbar que nos sobre regamos las torrijas una vez que las tenemos en la fuente.


      Con esto solo falta disfrutar del sabor tan bueno, que tienen estas deliciosas torrijas, aunque lo malo que tienen es que son todo un vicio, siendo  difícil parar de comerlas.

lunes, 13 de marzo de 2017

Tarta o pastel de naranja invertida

La receta de hoy es una rica tarta o pastel de naranja invertida, que está muy bueno y una presentación muy vistosa. Yo he utilizado un molde desmontable que a la hora de desmoldar, solo tenemos que quitar el lateral del molde poner la bandeja donde vayamos a servir la tarta encima y darle la vuelta, para que las rodajas de naranja, queden en la parte superior de esta, pero también podemos utilizar un molde normal y darle la vuelta de la misma forma. Como veréis la vista de la tarta con las rodajas de naranja en la parte superior queda muy bien. Como digo en la receta al forrar los laterales con las rodajas de naranja, conviene cortarlas un poco, para que cundo la desmoldemos nos queda recta en la parte de abajo. Bueno solo espero que os guste y os animéis a prepararla.



INGREDIENTES:
- 200 g Harina
- 250 g Azúcar
- 150 g Mantequilla en pomada (a temperatura ambiente)
- 50 g Almendras molidas
- 4 Huevos
- 3 Naranjas
- 1 Sobre de levadura en polvo tipo royal (10/ 12 g)
ALMIBAR:
- 200 g Azúcar
- 200 ml Agua

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es lavar muy bien las tres naranjas, frotándolas para que la piel se limpie bien, una vez lavadas las secamos con un paño limpio o papel de cocina. A continuación las partimos en rodajas finitas y reservamos.


      Seguidamente  ponemos en una cacerola de boca ancha, los ingredientes del almíbar es decir, los 200 ml de agua y los 200 g de azúcar, la llevamos al fuego dándole unas vueltas, para que se disuelva el azúcar. Una vez que el azúcar este disuelta, añadimos a la cacerola las rodajas de naranja, que hemos partido anteriormente, cociéndolas a fuego medio con el almíbar unos 15 minutos, para que se confiten. Pasado este tiempo apagamos el fuego y sacamos las rodajas de naranja del almíbar (con cuidado de no romperlas), dejándolas escurrir sobre un papel de cocina  y reservamos las rodajas confitadas y el almíbar, para más adelante.


      Seguidamente encendemos el horno a 180º, por arriba y por abajo, para que se vaya precalentando. A continuación ponemos en un bol los 4 huevos y los 250 g de azúcar, ayudándonos de unas varillas eléctricas si disponemos de ella o unas manuales, batimos muy bien unos 4 minutos, hasta que veamos que dobla su volumen y forma una mezcla blanquecina y esponjosa.


      Seguidamente añadimos poco a poco al bol la mantequilla en pomada, siguiendo batiendo con las varillas hasta que veamos que se integra.


      A continuación mezclamos los 200 g de harina con la levadura, ayudándonos de un colador la vamos tamizando  añadiéndola al bol, mezclándola  sin que nos queden grumos. 


      Seguidamente añadimos al bol los 50 g de almendras molidas y mezclamos con el resto de ingredientes, hasta que se integre.


      Seguidamente forramos el fondo y los lados de un molde desmontable, con papel sulfurizado (papel de hornear), engrasándolo con un poquito de mantequilla (para que el papel coja bien la forma de los laterales, antes de poner el papel untamos también un poquito con mantequilla). A continuación cubrimos la base del molde con rodajas de naranja que hemos confitado anteriormente, para los lados cortamos las rodajas un poquito más de la mitad, las vamos colocando en el lateral del molde, presionándolas un poquito para que  se peguen o adhieran sin que se caigan.


      Seguidamente vertemos en el molde la masa que hemos preparado anteriormente, alisándola un poquito para que quede uniforme. A continuación metemos en el horno, que ya estará precalentado a 180º, durante aproximadamente 25 o 30 minutos, dependiendo de cada horno, de todas formas estamos un poquito pendientes y si pinchamos con una aguja o un palillo en el centro de la tarta si sale limpio, es el momento de sacar nuestra tarta del horno. Dejamos templar un poquito y desmoldamos, dándole la vuelta con cuidado, para que la parte del fondo que es donde están las rodajas de naranja quede en la parte superior. Una vez que hemos desmoldado bañamos con un poquito del almíbar, que tenemos reservado de haber confitado las naranjas.


      Con esto solo falta servir y degustar este rico pastel o tarta de naranja invertida. 


lunes, 6 de marzo de 2017

Empanadillas de bacalao y pasas

Hoy os dejo unas sencillas pero deliciosas empanadillas de bacalao y pasas de Corinto, preparadas en el horno por lo cual no tienen prácticamente grasa. A tener en cuenta que depende del punto de sal de bacalao, salaremos las verduras o no. También podéis añadir al relleno el coñac que utilizamos para hidratar las pasas, dejando que se evapore por completo. Para conseguir unas empanadillas prácticamente sin grasa, conviene escurrir el relleno, para que suelte la poca grasa que pudieran tener. Bueno no me enrollo más y os dejo con la receta, que espero que os animéis a prepararlas.



INGREDIENTES:
- 150 g Bacalao desmigado y desalado
- 1 Paquete de obleas de empanadillas
- ½ pimiento rojo
- 1 Cebolla
- 1 Rama de apio
- 1 Huevo
- 1 Ajo
- Un puñadito de pasas de Corinto
- Un poquito de coñac o brandy (para hidratar las pasas)
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:
      Lo primero que hacemos es encender el horno a 180º, por arriba y por abajo para que se vaya precalentando. A continuación ponemos en un vaso las pasas y las cubrimos con un poquito de coñac, para que se vayan hidratando. Seguidamente vamos a limpiar y picar finamente, la cebolla, el ½ pimiento rojo, el ajo y la ramita de apio (al apio le quitamos con una puntilla o cuchillo un poquito las hebras).


      A continuación ponemos un poquito de aceite en una sartén y la llevamos al fuego, una vez que este caliente añadimos a la sartén, las verduras que acabamos de picar, es decir, la cebolla, el ajo, el pimiento y el apio, salamos un poquito y pochamos o sofreímos todo a fuego medio bajo, durante aproximadamente 10 minutos, hasta que veamos que esta pochado.


      Seguidamente sacamos las pasas del vaso donde las tenemos hidratando y las picamos en trocitos, añadiéndolas a la sartén donde tenemos las verduras, pochando todo junto 2 o 3 minutos.


      A continuación añadimos a la sartén el bacalao desmigado dándole unas vueltas con las verduras 1 o 2 minutos. Pasado este tiempo retiramos del fuego y ponemos en un colador fino, para que escurra toda la grasa que pudiera tener.


    Seguidamente batimos el huevo y forramos nuestra bandeja de horno, con papel sulfurizado (papel de hornear). A continuación abrimos las obleas y vamos poniendo en el centro de cada una, una cucharadita del relleno que ya habrá soltado toda la grasa. 


      Ayudándonos de una brocha de silicona pintamos los bordes de la oblea, con el huevo batido para que al cerrarlas sellen bien. Seguidamente con ayuda de un tenedor aplastamos los bordes de las empanadillas, depositándolas en la bandeja de horno que hemos cubierto con el papel de hornear.


     A continuación pintamos todas las empanadillas con huevo batido, y metemos en el horno que ya estará precalentado a 180º, durante aproximadamente 15 minutos, hasta que veamos que se doran un poquito, el tiempo es un poco orientativo porque depende de cada horno, pues no todos calientan igual. Pasado este tiempo sacamos nuestras empanadillas del horno, las ponemos en la bandeja o plato donde las vayamos a servir y las tenemos listas para llevar a la mesa.


      Con esto solo falta degustar el sabor tan delicioso y rico de estas empanadillas de bacalao y pasas. 

jueves, 2 de marzo de 2017

Bacalao rebozado o soldaditos de Pavía

La receta de hoy es un rico bacalao rebozado que esta delicioso, y que lo podemos tomar tanto caliente como frio. Este pescado frito es ideal para tomarlo en estas próximas fechas de Semana Santa. Si queréis a la masa del rebozado también le podéis añadir un poco de perejil fresco picadito, que le da un sabor muy bueno, al igual que le podéis suprimir el ajo si no os gusta, eso depende de los gustos de cada uno. De cualquier forma que lo preparéis estará bueno y crujiente.



INGREDIENTES:
- 500 g Bacalao desalado
- 125 g Harina
- 75 ml Cerveza
- 8 g Levadura química (tipo royal)
- 1 Huevo
- 1 Ajo (grande)
- Aceite de oliva

PREPARACIÓN:
      Antes de ponernos a preparar nuestra receta tenemos que tener nuestro bacalao desalado, para ello lo tendremos en un recipiente con agua 2 o 3 días antes, cambiándole el agua cada 10 o 12 horas, para desalarlo bien. Una vez que tenemos el bacalao desalado, le sacamos del agua y lo dejamos escurrir.


      A continuación picamos lo más fino posible nuestro diente de ajo y reservamos.


      Seguidamente vamos a preparar nuestra masa para el rebozado, para ello ponemos en un bol, los 125 g de harina, los 8 g de levadura química, el huevo, el ajo picado y los 75 ml de cerveza.


      Ayudándonos de unas varillas o un tenedor mezclamos todo muy bien, hasta conseguir una crema o masa más bien espesa. Si vemos que la masa nos queda demasiado espesa, añadimos un poquito más de cerveza y si nos queda demasiado ligera añadimos un poquito más de harina.


      Seguidamente ponemos abundante aceite en una sartén, la llevamos al fuego y cuando este caliente el aceite, vamos pasando los trozos de bacalao, por la masa que hemos preparado para el rebozado, y los freímos 1 o 2 minutos aproximadamente por cada lado (dependiendo del grosor de los tacos de bacalao), hasta que quede dorado y crujiente.


      Según lo vamos friendo lo sacamos sobre un papel de cocina, para que escurra el exceso de aceite.


      Con esto solo nos falta servir y degustar este rico bacalao rebozado.